domingo, 27 de enero de 2019

30 Marathon International de Marrakech




El 27 de Enero del 2019 mi aventura maratoniana me llevaba a Marruecos para correr el 30 Marathon  International de Marrakech. Iba a ser mi Maratón #21, mi 4º continente y el primer Maratón del '12 Marathon Challenge 2019', ese reto que me he propuesto para el 2019 en el que intentaré correr un Maratón al mes en 12 países diferentes.

Llegaba a este Maratón con un par de meses de entrenos de calidad y con mejora progresiva en las carreras de 10K. Quizás un poco corto de kilómetros y de tiradas largas, salvo por la Mitja de Sitges en la que aparte de los 21K oficiales, aproveché para hacer un rodaje previo de 6K sumando un total de 27K. Muy pobre balance para enfrentarse al Monstruo.

Por otra parte, notaba las piernas ligeras y descansadas y, lo más importante, libres de lesiones, salvo por esa molestia en la planta del pie que me acompaña ya desde hace unos cuantos meses. Afortunadamente no me impide correr aunque en ciertas fases de las carreras y entrenos se hace bastante incómoda.

Esta vez el viaje ha sido express con vuelo de ida el Sábado por la mañana y vuelta el Lunes por la noche. Este año, con tantos maratones, tocará más de uno de estos viajes express.

La primera sorpresa que me llevé al llegar al Aeropuerto Internacional de Menara, fue ver un aeropuerto moderno con un diseño espectacular. La verdad es que me esperaba algo más modesto. Una vez pasado el control de aduanas (llevaros un boli para rellenar el formulario de aduanas), salgo a la calle en la busqueda del autobús nº 11 que te deja en el centro de la ciudad. Es la segunda opción más económica para llegar al centro (la más económica os lo cuento al final). La tercera sería el ALSA nº 12 y la última, evidentemente, el taxi, que ronda los €12.00 hasta la Medina aunque el regateo puede incluso empezar en los €50.00



Aeropuerto de Menara

Tenía claro que cogería ese autobús nº 11, pero de camino a la parada se detiene un taxi a mi lado y me pide 80MAD (unos €8.00) por llevarme hasta la puerta del hotel. Ni me lo pensé y subí al taxi. Después de unos 4K de largas y anchas avenidas con pocos edificios, nos adentramos en la parte nueva de la ciudad dejando la muralla de la Medina a la derecha para llegar al hotel. Un recorrido de escasos 15 minutos pero con intenso tráfico.

Esta vez no elegí Airbnb como suelo hacer y me alojé en el Hotel Racine, económico, con habitaciones amplias y muy cómodas y terraza con piscina. Lo mejor es que estaba a 1K escaso de la famosa plaza Jamaa el Fna y a 1.3K de la salida y meta del Maratón, es decir, dentro de ese diámetro que siempre marco de un máximo de 2K.

Nada más llegar me fui directamente a la Plaza 16 de Noviembre dónde estaba la zona de entrega de dorsales. Había muy buen ambiente ya que justo en ese momento se iban a celebrar las carreras infantiles. La recogida del dorsal sin mayores problemas y sin cola, lo cual siempre se agradece. Lo que no había era representación de las marcas comerciales que solemos ver en otros maratones. Simplemente carpas de incidencias, inscripciones y un par de ellas del patrocinador del agua y otra de Wolkswagen.



Recogida de dorsal en la Plaza 16 de Noviembre

Gare de Marrakech


Una vez con el dorsal en mi poder, me fui a visitar la cercana estación de tren, Gare de Marrakech, para luego buscar una pizzeria dónde comer mi ración de pasta. Antes, me di un buen paseo hasta los Jardines Majorelle, pero vista la cola que había en las taquillas (€7.00 la visita), decidí no cansarme más de lo necesario y dejar la visita para otra ocasión.

Tras la pizza y una breve parada en el hotel para dejar la bolsa con el dorsal y la camiseta, continúo mi paseo ya en dirección al Menara Mall dónde había quedado con Josep y Tere, dos amigos de Arcadi que también habían venido a Marrakech para correr el Maratón. Bueno, lo corría el Josep y su mujer se iba a encargar del fantástico reportaje fotográfico.

Tras las presentaciones, comenzamos a charlar y me doy cuenta que no estoy solo en esta locura de viajes por el mundo. Se ve que hay una buena tropa de 'chalados' que nos dedicamos a esto. Josep iba a correr su maratón #33 de los cuales 21 los había hecho en ciudades olímpicas, por lo que sólo le quedan 2 para completar ese reto que yo también persigo.

Como el sol empezaba a caer, decidimos irnos a descansar porque al día siguiente nos esperaban 42195 metros que recorrer. Ellos se fueron al hotel y yo a seguir con mi rutina per-maratón que  consiste en cenar sushi siempre que se pueda. Afortunadamente, al lado del hotel estaba el restaurante Katsura en donde pude cumplir mi ritual.



Katsura Sushi


Y el Domingo llegó la hora de la verdad. No hizo falta madrugar mucho porque la salida estaba programada para las 0830h y desde mi hotel hasta la salida había poco más de 1K. Tras un buen desayuno en el restaurante del hotel, me dirijo a la zona de salida. El día amaneció muy fresquito, unos 4ºC y con una intensa niebla que no tenía pinta de levantarse.

Al acercarme a la zona de salida ya podía ver el ambiente e incluso a algunos corredores calentando. Una vez ubicado, busco entre la gente a Josep y a Tere y a los cinco minutos aparecen. Foto de rigor y listos para empezar la aventura.



Listo para mi Maratón #21


En cuanto al circuito he de comentar que, sobre plano, es un circuito circular que, salvo en los primeros 3K y los últimos 5K, el resto transcurre casi en su práctica totalidad por los límites exteriores de la ciudad, es decir, que la vamos bordeando sin meternos al interior salvo en la salida y meta.

Al mismo tiempo que se celebraba el Maratón, también había una Media Maratón que salía con media hora de diferencia y con la que compartíamos parte del circuito. Esto era un poco caótico porque nos mezclábamos unos con los otros y los ritmos eran muy diferentes y pasabas de tener todo el espacio del mundo para correr, a quedar atrapado en el medio de una muchedumbre. El Maratón los corríamos algo más de 1100 corredores y en el Medio Maratón eran más de 6000.

La salida, sin cajones ni liebres, fue bastante limpia, porque la verdad es que las avenidas son inmensas, de ancho y sobre todo de longitud. Son rectas interminables. Salí con Josep y fuimos juntos algo más de un kilómetro. Luego yo me adelanté porque tenía previsto un ritmo, ligeramente superior al suyo para intentar bajar de las 4 horas.



Preparados para la aventura


La niebla seguía baja y la temperatura ya había mejorado algo. Al final se mantuvo casi todo el recorrido alrededor de los 10-12ºC

Los primeros kilómetros intenté controlar el ritmo para no acelerarme, algo que me suele pasar en casi todos los maratones y veo que el primer parcial de 5K lo paso un poco por encima de los 26 minutos, algo más rápido de lo previsto. Estábamos a la entrada de los Jardines de la Menara, una zona asfaltada, pero más estrecha que las avenidas por las que habíamos venido antes.

Al salir nos encontrábamos ya cerca del aeropuerto y volvemos a las anchas avenidas. Seguía con un ritmo constante cercano a los 5'20" muy cómodo para mi en esa parte de la carrera.  Continuamos hacia el sur y paso el segundo parcial ya cerca de los 27 minutos. Había regulado un poco con respecto al primer tramo. Seguía cómodo de ritmo, pero empezaba a notar que mi estómago no iba fino. Tanto es así que en el km 12 me empiezan a entrar unas enormes ganas de ir al aseo y lo cierto es que, salvo un centro comercial de próxima apertura, no había ni un sitio para poder escaparse. Así que con los dientes apretados y algo más también apretado, sigo corriendo con la esperanza de encontrar un hotel o algún sitio donde poder aliviarme. Finalmente, poco antes del km 14 veo un hotel al que me dirijo como un rayo para hacer un pit stop de exactamente 4 minutos según marcan las gráficas del Garmin 😃 Curiosamente en Berlin 2012 me pasó lo mismo en el mismo punto kilométrico.

Tras aligerar, me incorporo a la carrera de nuevo y comienzo a adelantar a corredores que ya había pasado anteriormente. Un kilómetro después nos encontramos por la pista del circuito de Formula 3 Moulay el Hassan dónde pudimos ver las marcas de la posición de salida de los coches pintadas en el asfalto.

Llegamos al kilómetro 15 y me tomo el primer gel de los tres que llevaba con tiempo suficiente para digerirlo antes de llegar al avituallamiento. Y cuál sería mi sorpresa cuando pasamos el km 16 y el 17 y seguíamos sin avituallamiento. Hasta el Km 20 nos tuvieron sin agua desde el último en el Km 10!! Menos mal que los geles Maurten que tomo desde Montreal son especiales y se pueden tomar sin agua sin que te quede la boca pastosa. No suelo mencionar marcas publicitarias, pero la verdad es que estos geles son increíbles  y os puedo asegurar que he probado unas cuantas marcas diferentes a lo largo de estos años. Eso sí, cuestan el doble que los PowerGel, Enervit, 226ers o Gu, pero realmente merece la pena pagar la diferencia.

Y volviendo al tema del avituallamiento, me parece incluso peligroso tener a los corredores durante 10K sin avituallamiento líquido en un Maratón en Marruecos. Menos mal que no hacía calor, porque si no, a más de uno le podía haber dado algo serio.

Y por si esto fuese poco, encima, justo el km 15 era el primer punto en el que nos encontrábamos con los corredores de la Media Maratón que , encima, venían todos con botellas de agua. Parecía que lo hubiesen hecho a propósito para desgastarnos psicológicamente.

En fin, ese tramo que transcurría por los Jardines de Agdal, fue bastante complicado, porque teníamos que ir esquivando a muchos corredores de la Media que llevaban un ritmo bastante más lento que el nuestro. Se ve que los más rápidos ya habían pasado.

Continuamos juntos durante un kilómetro y medio aproximadamente y mientras ellos giraban a la izquierda, nosotros lo hacíamos hacia la derecha para adentrarnos en una zona bastante desolada. Había algún tramo con gente, sobre todo niños corriendo que te chocaban las manos. Creo que es la vez que más manos choqué desde el Maratón de New York.



La intensa niebla nos acompañó todo el Maratón


Tras esa larga y desolada travesía, llegamos al kilómetro 20 en el que mi ritmo seguía bastante constante, un poquito por encima de los 5'25" de media. Aquí por fin, pudimos beber algo de agua. He de decir que también había naranjas y dátiles. Yo naranjas no tomé, pero en el km 25 probé un dátil y la verdad es que no me convenció mucho. Sigo prefiriendo mis geles.

Y sobre el km 22 nos encontramos de nuevo con nuestros amigos de la Media Maraton que estaban en su kilómetro 15. De nuevo ritmos diferentes y ahora sí, ya estábamos en una zona que transcurría paralela a la muralla de la Medina y con bastante ambiente. Estuvimos compartiendo carrera durante casi 3K para dividirnos por última vez, poco antes del km 25. Nosotros nos dirigíamos al Palmeral y ellos ya en dirección Meta.

Ese parcial lo paso en poco más de 27' y las sensaciones seguían siendo buenas. Me notaba algo cansado, pero no tenía esa sensación de tener que ponerme a caminar un poco más adelante. Además esa zona era muy favorable ya que prácticamente fueron 5K de bajada constante. No muy pronunciada, pero toda en descenso.

He de decir que también ese tramo se me hizo muy llevadero porque me junté con un chico polaco y otro francés que se estrenaban en la distancia, y eso hizo que los tres fuésemos entretenidos mientras comentábamos experiencias viendo cómo iban cayendo los kilómetros casi sin enterarnos.

Y así pasé el temido muro del km 30 casi sin despeinarme con un parcial sólo 20" más lento que el anterior, lo que no estaba nada mal para la altura de la carrera en la que estábamos.

Un poquito después me despido de ellos porque los veía con algo más de ritmo que yo y no quería forzar demasiado sabiendo que los 10 últimos kilómetros suelen ser bastante durillos.

Lo que no sabía, es que en el caso del Maratón de Marrakech, los últimos 7K no sólo son duros por ser el tramo final del Maratón, sino porque eran un constante sube-baja en forma de falsos llanos larguísimos. Para los que conocéis el Paralel en Barcelona, pues sería el equivalente a subirlo y bajarlo 2 veces.... Ahí lo dejo... Estaba claro que aquella bajada del Palmeral nos la iban a cobrar en algún momento.

El parcial del km 35 lo paso 21" más rápido que el anterior, clavando prácticamente el parcial del km 20 (27'22" vs 27'21"). Y a partir de aquí, la alegría que llevaban mis piernas decayó un poquito por culpa de esos malditos toboganes. La pesadez ya era grande, pero había hecho un gran Maratón y me veía con fuerzas para terminarlo corriendo, así que de nuevo apreté los dientes (esta vez con un motivo diferente al del km 12) y con más 'afouteza' que otra cosa, conseguí llegar ese último giro de 90ºC que nos dejaba a 600 metros de la meta. Una meta que cruzo en 3h55m18s, casi clavando el ritmo medio que me había propuesto inicialmente de 5'30"

Comentar también que ese último tramo de casi 7K estaba abierto al tráfico y controlado por las autoridades locales. No sufrí ningún incidente, pero ver como abren y cierran el tráfico al paso de los corredores, tampoco es que tranquilice mucho, sobre todo viendo la (quizás lógica) impaciencia de algunos.

Al cruzar la meta, ya después de recoger la bolsa con la naranja, plátano y agua, me encuentro con el chico polaco y el francés con el que me hago una foto (que tiene ellos) y también con un chico de Almería, Javi, Iroman, que había terminado en 3h50m y con el que estuve charlando un poquito mientras espera por Josep que finalmente entró en 4h05m muy castigado por la humedad pero muy feliz por haber completado su Maratón #33. Un crack!!!!



Al más puro estilo Mostovoi :)

Recreamdome en los últimos 195m

Después nos fuimos al encuentro de Tere que nos había hecho un fantástico reportaje fotográfico, y que todavía nos sacó alguna más  con nuestras merecidas medallas. Ahí ya nos despedimos hasta la tarde, aunque finalmente no nos volvimos a ver hasta el lunes en el aeropuerto.



       
Con Javi Ironman, de Amería 
Con el gran Josep. Menudo crack!

Mordisco a la #21


Yo me fui al hotel a ducharme y a descansar un poco antes de salir a comer, ver el partido del Barça (al del Celta no me dio tiempo a llegar) y luego a pasear por la Medina y su famosa plaza Jamaa el Fna, que todavía no había visitado. De camino, pasé al lado de la Mezquita Koutoubia que es el monumento que marca la altura máxima de construcción en Marrakech.



La medalla #21 con la Mezquita Kouroubia al fondo


Y como ya es tradición, al día siguiente del Maratón, toca soltar piernas, así que me pegué un buen paseo por las callejuelas de la Mediana y también por la parte exterior, visitando, aunque sin entrar el Palacio Bahía y el Palacio El Badi y el famoso Hotel La Mamounia fundado por cierto, el mismo año que el RC Celta, en 1923, y refugio de personajes históricos como Winston Churchill en el pasado y famosos artistas y deportistas en nuestros días.



Mezquita Koutoubia

Plaza Jamaa El Fna

Bab Laarissa

Parc Lalla Hasna

Place de la Liberté


Después me acerqué hasta la Madrassa de Ben Youssef  que estaba cerrada por reformas y a las curtidurías del cuero donde pude ver cómo se trataba el cuero desde el inicio hasta su llegada a la tienda. Evidentemente me intentaron timar pero a un gallego afincado en Cataluña, no hay morito que lo consiga 😜 Para no alargar más la crónica, os aconsejo leer esta entrada de blog sobre la experiencia. La mía fue exactamente igual, sólo que en vez de niños, mi 'guía' era un chico. Lo más curioso fue el tema de la hierbabuena que no sabía para que era, hasta que me metieron dentro del recinto. El olor por momentos era bastante insufrible.



Una de las curtidurías  donde se trata el cuero

Ahí dentro el olor era insoportable. Y el burro un presumido 🤣

El cuero secando


Eso sí, para evitar disgustos o perderos y tener que soltar todo lo que lleváis encima, no dejéis que nadie os líe, porque son unos verdaderos profesionales. Siempre aparece alguien que te ayuda sin pedir nada para terminar en la tienda de su amigo al que le acabas comprando algo para que te deje tranquilo. Es su idiosincrasia y contra eso lo mejor es tomarlo con humor y disfrutar de la experiencia.

Ya no había tiempo para más, así que tocaba volver al hotel a por la mochila y contaros la forma más barata de ir del aeropuerto a la ciudad o viceversa: andando!!! Sí, en Marrakech puedes ir andando al aeropuerto porque hay acera durante todo el trayecto y el aeropuerto además se encuentra al lado de los Jardines de la Menara. Eso sí, dependiendo de dónde estés en la ciudad caminarás más o menos. En mi caso, el paseo fue de 6K exactos, desde la puerta del hotel, hasta la puerta del aeropuerto. Además, como estaba atardeciendo, encima disfruté de una fantástica puesta de sol.



Aeropuerto de la Menara

Cupula principal del Aeropuerto de Menara

Y con este paseo concluyó mi visita a Marrakech y mi primera parada del '12 Marathon Challenge 2019', donde viví una magnifica experiencia y pude conocer a gente maravillosa como Josep y Tere con los que volveré a compartir experiencia maratoniana a finales de Febrero en la segunda parada: Malta Marathon

Hasta entonces, os dejo con las estadísticas en GARMIN CONNECT y con las fotos relacionadas con el Maratón en FOTOS MARATÓN y las de Marrakech en FOTOS MARRAKECH. Espero que las disfrutéis.



Parciales cada 5K






NO RETREAT NO SURRENDER



lunes, 31 de diciembre de 2018

41 Cursa dels Nassos





Y como ya es tradición, el 31 de Diciembre toca vestirse de etiqueta 'runner' para despedir el año en la Cursa dels Nassos, una de las carreras que más me gusta. El circuito es rápido y es una gran oportunidad para saludar y felicitar el año a tantos correamigos con los que coincido a lo largo del año.

La organización corre a cargo de La Sansi, con José Luis Blanco como cabeza visible. Impecable y con todo tipo de servicios para el corredor. No me gusta criticar nada cuando la organización roza la perfección, pero he de decir que hay que mejorar el control de los cajones, sobre todo en una carrera tan masificada como esta. El control de acceso era estricto, pero una vez dentro te podías pasear tranquilamente prácticamente hasta llegar a Elite. Creo que para próximas ediciones hará falta cordón de voluntarios en vista que los de cinta, que sí que estaban colocados, no resistieron ni cinco minutos.


Últimos retoques para dejar la zona de salida lista


Llegaba en pico de forma ascendente con unos buenos resultados en las últimas carreras y sin ninguna molestia que, al fin y al cabo, era lo más importante sobre todo de cara al reto del próximo año.

El día anterior me acerqué a recoger el dorsal al Pabellón Mar Bella, donde me encontré con Nukis para luego tomar una cervecilla. La organización muy buena, prácticamente sin colas y muy cómodo para aparcar.


Amplio espacio para recoger dorsal y bolsa del corredor

Una más con Nukis

Ya el día de la carrera, me voy con tiempo para no tener problemas de aparcamiento y para tomar un café, de nuevo con Nukis, antes de ir a la zona de salida dónde nos encontraríamos con el equipo de RUNNAWAYS TEAM, con el que estuvimos calentando y saludando a otros amigos como Jordi, Jesús y Carlos, esos hermanos americanos que haga el tiempo que haga corren sin camiseta, el incombustible Rafa, y ya en el cajón a Paqui y Sandra con las que llevo compartiendo cajones durante todo el año.


Runnaways Team

La última del año

La idea era bajar de 44'. Me encontraba bien aunque tampoco quería arriesgarme a una lesión así que tomaría las decisiones en carrera.

La salida, multitudinaria, pero bastante rápida y limpia. Pude coger ritmo desde el principio y conseguí pasar el primer kilómetro por debajo de 4'20". Hasta yo mismo me sorprendí.




Me encontraba bien, como para aumentar un poco el ritmo pero no quería arriesgar porque quedaba mucha carrera. Eso sí, estábamos en la parte más favorable y había que coger todos los segundos que se pudiese.

En el km 3 tuve un pequeño incidente con una chica a la que se le ocurrió la brillante idea de cruzar entre todos nosotros. No la pude esquivar y le tuve que meter un buen empujón para no caerme. La verdad es que la gente tiene muy poco sentido.

Seguía con muy buen ritmo, y el kilómetro 5 lo paso un poquito por debajo de los 22', exactamente en 21'53". Tocaba apretar los dientes porque la segunda parte, aunque es buena, no es tan favorable.

En el km 6 estaban Mireia y Andreu con una bandera del Barça y mi nombre y el de Nukis para animarnos. No me daban las fuerzas más que para levantarles el pulgar :) Seguía bien, aunque había bajado algún segundo.

Tras callejear por Poble Nou, llegamos a Diagonal Mar para encarar esos  eternos dos kilómetros y medio que tenemos que recorrer antes de girar en Selva Mar para enfilar la recta de meta. Ahí estuve regulando todo lo que pude para no morir en el intento y una vez en Selva Mar, apreté todo lo que pude para finalmente cruzar la linea de meta en 43'51" consiguiendo ese objetivo que me había planteado de bajar de 44' y además haciendo una carrera con los dos parciales casi idénticos, 21'53" el primero y 21'58" el segundo.




Y con Nassos se cierra el año 2018 en el que batí mi record de carreras oficiales con 2 Maratones (Tokyo y Montreal), 4 Medias Maratones (Sitges, Colomenca, Granollers y Barcelona), 15 carreras de 10K y un par de trail suaves en Sant Sadurni (11.2K) y Sabadell (9K) más la Pujada al Castell de Castelldefels de 6.2K. Gran temporada en cuanto a carreras aunque no tanto en resultados. Los años empiezan a pesar :) Aún así puesto #244 de unos 6000 corredores y #47 de mi categoría.


Clasificación final Lliga Championchip

Resultado final



Como siempre fotos en GOOGLE FOTOS y las estadísticas en GARMIN CONNECT.

NO RETREAT NO SURRENDER Y FELIZ AÑO NUEVO!!!!

miércoles, 26 de diciembre de 2018

XVII Rodant pel riu Ripoll




Siguiendo con las carreras 'fuera de programa' de este mes, el día de San Estaban, el 26 de Diciembre, se celebraba en Sabadell la XVII Rodant pel Riu Ripoll, carrera que discurre por camino de tierra pegado al río Ripoll, tal y como su nombre indica. El circuito son 9K en formato ida y vuelta, con salida y meta en la pista de atletismo descubierta de Sabadell.

A esta aventura, igual que a Sant Sadurni, me 'lió' mi amigo Arcadi que ha corrido 16 de las 17 ediciones. Y como 9K se nos hacía corta para los dos, pues decidimos hacer una exploración previa al circuito y nos marcamos 6K adiciónales que, con el rodaje previo a la salida por la pista de atletismo, sumamos finalmente un total de 16K.

El día amaneció realmente frío, 4º al llegar al río, aunque luego salió el sol y ya la temperatura se puso en 12º-13º que ya estaba muy bien para correr.



En el rodaje previo nos encontramos con Manuel y Jordi, este último precisamente había participado también en el reciente Maratón de Montreal. De hecho recuerdo haberlo visto de lejos allá por el km 32, pero no estaba yo para ningún esfuerzo para intentar hablar con él. Me hubiese ido bien acercarme, porque al final terminó en 3h50m un tiempo muy digno.



Y de vuelta a la carrera, la salida bastante rápida haciendo unos 300 metros de la pista y saliendo por un lateral hacia el río bajando una fuerte pendiente y cruzando un campo de fútbol de tierra. A partir de ahí, camino estrecho con piedras y algunas raíces en el que era complicado adelantar. Tampoco se podía ir demasiado rápido por riesgo a torcedura.

Aún así el primer kilómetro lo hicimos por debajo de los 5' ya más o menos, nos mantuvimos a un ritmo, sobre los 4'50" hasta el km 5. A partir de ahí, yo me encontraba bien y empecé a tirar y a pasar corredores poniéndome alrededor de los 4'30", lo que no estaba nada mal teniendo en cuenta el estado del camino. Conseguí mantener ese ritmo hasta el final y cruzar la meta en 42'55" a un ritmo medio de 4'44". Un minuto después llegaba Arcadi. Tras charleta de nuevo con Manuel y Jordi, nos despedimos ya hasta la Cursa de Sant Antonio, porque él se marcha con la familia a correr su Maratón número 139 en DisneyWorld Orlando.



Por mi parte muy contento con este final de año en el que he recuperado las buenas sensaciones y los buenos ritmos. Ya sólo queda Nassos para cerrar un 2018 realmente cargado de carreras.

Hoy no hay fotos, sólo un selfie en las pistas y la foto final con Arcadi. Las estadísticas de la carrera en GARMIN CONNECT

NO RETREAT NO SURRENDER

domingo, 23 de diciembre de 2018

II Cursa Nadal Sant Sadurni D'Anoia





Esta vez, saliéndome por completo de mis carreras de la Lliga Championchip y 'liado' por mi amigo Arcadi, me tocó estrenar carrera. La segunda edición de la Cursa de Nadal de San Sadurni D'Anoia. Y la verdad es que me alegro mucho de que me haya liado porque así pude conocer la cuna del cava catalán dónde están bodegas tan importantes como Freixenet y Juvé i Camps, entre muchas otras.

Me había contado Arcadi que la carrera discurría entre las viñas por caminos. No es mi terreno ya que soy asfaltero puro, pero la experiencia me llamaba la atención. Al no ser carrera de liga, el tiempo final era lo de menos. Además la distancia era curiosa, 10.5K, así que simplemente tocaba correr para disfrutar. Lo que no me había contado, y la sorpresa que me llevé, es que la carrera no era por caminos. Era por el medio del monte. Es decir, un trail como mandan lo cánones. Sí que había algún tramo de camino, pero pocos con el suelo plano. Mucha piedra, surco y algo de barro en algún pequeño tramito. Y monte, mucho monte. Pero eso os lo cuento después.


Frío que pelaba en la salida :)


Llegué con mucho, demasiado tiempo de anticipación, ya que no conocía ni el pueblo ni la zona y no me quería llevar sorpresas. Aparqué tranquilamente y todavía más tranquilamente me fui a por el dorsal y a tomar un cafecito. Cuando estaba terminando ya me mandó un wassap Arcadi diciéndome que había aparcado. Salgo para esperarlo y tardaba y tardaba, hasta que al final aparece. Resulta que el año pasado la salida era desde la Plaça del Centre y este año la habían cambiado y él se había ido a aparcar allí. Así que después de recoger su dorsal y saludar a un montón de gente, nos fuimos rodando a por el coche para acercarlo a la zona de salida/meta.

Una vez listos, decidimos correr unos 20' antes de la salida para hacer 3K más o menos a ritmo suavecito y así sumarlos a los 10.5K de la carrera. Cuando quedaban 5 minutos para la salida nos metimos en el cajón.

El primer kilómetro y medio iba por el centro del pueblo y, evidentemente, corríamos sobre asfalto. Mucho sube-baja y nosotros con un ritmo cómodo, sobre 5'45", relajados y saludando a la gente.


Salida relajada


Al pasar de nuevo por la zona de salida-meta (cerca del Mercadona) nos desviábamos a la izquierda para entrar ya en la primera pista. Bastante piedrecilla pero se corría bien. La sorpresa llegó cuando la pista se empezaba a estrechar y empezamos a subir por el monte en fila de a uno porque no había espacio para más. Ahí ya me di cuenta que la cosa se iba a complicar. Eso sí, las vistas eran maravillosas.

Ese segundo y el tercer kilómetro los hicimos muy lentos, sobre 7'20", más que nada porque el ritmo lo marcaban los que iban delante y prácticamente, no se podía adelantar. Al final, llegó una zona ancha en la que ya nos pudimos poner un poco a ritmo aprovechando alguna bajada y que el terreno estaba algo mejor. Ahí bajamos ya a 5'30" aunque con el constante sube-baja, el kilómetro 6 lo pasamos cerca de los 6'. A partir de ahí ya se corría bastante bien y empezamos a darle caña para ver si bajábamos de 1h02m que era el tiempo que había hecho Arcadi el año pasado.


Tremenda potasa!!!


Los tiempos ya estaban por debajo de los 5' e incluso llegamos a marcar uno en 4'33" un ritmo muy aceptable para correr por monte. El caso es que llegamos al km 10 y no había indicios de que la meta estuviese cerca. De hecho pasamos el 10.5K y, sólo al acercarnos al km 11 ya sentimos que estábamos llegando. Al final fueron 11.260K en mi Garmin y le preguntamos a otros corredores que a todos les marcaba por encima de 11K. Lo digo por si mantienen el circuito el año que viene, que nadie se lleve una sorpresa. Al final termina os en 1h03m39s con un ritmo de 5'39" que si lo extrapolamos a los 10.5K del año anterior, saldría un tiempo de  56'44", 6 minutos menos que el tiempo marcado en la edición anterior.

Para mí la experiencia fue fantástica. Me sentí muy bien subiendo y bajando con constantes cambios de ritmo, algo que no hago prácticamente nunca. Y en cuanto a la organización, ningún pero. El circuito estaba perfectamente marcado con cintas en los árboles y flechas en el camino, con cruces en los desvíos para no equivocarte. Fruta al terminar, eso sí, o plátano o manzana, pero las dos cosas no :) Y bolsa del corredor en la que destacaba una botella de cava para celebrar las fiestas.

Esta semana ya me ha liado para otra nueva experiencia, la Cursa Rodant pel Riu Ripoll en Sabadell, que son 8,9K que ya veremos en los que realmente termina :)

Esta vez no hay reportaje de fotos, salvo las que he puesto aquí, pero sí que tenemos, como siempre, las estadísticas en GARMIN CONNECT

NO RETREAT NO SURRENDER