domingo, 3 de noviembre de 2019

16 Porto Marathon



El Maratón elegido para el mes de Noviembre era el de Porto que celebraba este año su edición número 16. Inicialmente estaba planeado como un viaje que haría en avión y solo, pero con el cambio de domicilio del pasado verano, pasó a convertirse en un viaje en familia y en coche.

Una vez más y ya he perdido la cuenta, llegaba al Maratón con sólo un par de entrenamientos desde el anterior en Munich. Eso sí, uno bastante decente de 16K y otro de 10K con cuestas y a buen ritmo, con buenas sensaciones. No aspiraba a mucho. Simplemente correrlo y terminarlo para poder quedarme sólo a uno de cumplir el reto.

Tenía una pequeña sorpresa preparada para Yoli que era ir a Fátima para que pudiese cumplir una promesa de hace 11 años, así que en vez de salir el Viernes 1 de Ribadeo y hacerlo todo del tirón, decidimos pasar la noche en Vigo para luego por la mañana ir tranquilamente hasta Fátima, que es una buena tirada.

La verdad es que tuvimos mucha suerte porque apenas había gente y pudimos visitar el Santuario con toda tranquilidad. Para no ser creyente, mis maratones me han llevado en 3 meses a visitar Lourdes y Fatima, dos de los lugares de peregrinación por excelencia para los Católicos.


Cumpliendo promesas...

Como me gusta ver felices a mis niñas :)

Tras las comida, tocaba deshacer el camino y volver a Oporto para instalarnos y dar un paseo por la ciudad. Había reservado un apartamento muy cerca del Parque da Cidade, la Zona 0 del Maratón de Porto. Nos esperaba nuestra anfitriona que nos abrió el parking y nos enseñó el apartamento que se encontraba justo en la playa de Matosinhos. Si alguno de los que leéis este blog tiene pensado correr el Maratón o visitar Porto, os lo recomiendo. Porto Sea Aparments. Está en el límite entre Porto y Matosinhos, pero tiene el metro cerca y con el autobús 500, que se coge a 100 metros del apartamento, se llega al centro en 15 minutos realizando un recorrido turístico por la Ribera del Duero. El billete sencillo vale €2.00 y el bono personal e intransferible de 11 viajes, vale €12.00

Como llegamos algo tarde, dejamos el tema de la recogida del dorsal para el sábado y nos fuimos a dar un paseo y a cenar por el centro. Estuvimos en la Torre dos Clérigos, Estaçao de Sao Bento, Plaça da Liberdade,  el Mirador de la Victoria y paseando por las estrechas y preciosas calles del centro.


Torre dos Clerigos

Ingresa do Carmo

Rua Sao Bento da Vitoria

Catedral de Porto

Porto

El sábado tocaba recoger el dorsal, así que de nuevo cogimos el bus 500 (el coche no lo movimos del garaje en todo el viaje porque Porto es un verdadero caos circulatorio), y nos dirigimos a Alfandega Congress Center que fue el lugar elegido para repartir los dorsales. Todo muy bien indicado y con muchos proyectores para indicar dónde recoger los dorsales y dónde estaba la Expo. Tampoco el sitio era muy grande, con lo que todo estaba a mano.


Alfandega Congress Center

Recogida dorsales

Photocall con la familia ❤️


No tuve ni siquiera que hacer cola para recoger el dorsal y luego pudimos ver la feria del corredor con tranquilidad. Antes de marchar y aprovechando que ya estábamos ahí decidimos ver una de las atracciones turísticas de Porto que se llama Porto Legends y que está precisamente los sótanos del Centro de Congresos. El evento cuenta 10 leyendas de la cuidad a través de proyectores y con mapping en los arcos y en pantallas instaladas entre los arcos que forman el sótano. Es realmente espectacular y puedes recorrer el sótano mientras vas viendo las diferentes historias. Eso si, se recorre bastante pronto y el espectáculo dura 45 minutos así que al final acabamos sentados en el suelo en uno de los pasillos. Deberían poner algunas sillas, al menos para los que no quieran estar de pie todo el rato.


Porto Legends

Porto Legends

Como el clima nos estaba dando una tregua, decidimos ir paseando hasta Gaia dónde están las famosas bodegas de vino. Cruzamos el puente D. Luis I y comimos en esa parte de la Ribera para luego coger el teleférico hasta el alto del Puente y regresar caminando al centro para ya ir a descansar al apartamento.

Las previsiones para la carrera eran contradictorias. En principio iba a llover, pero horas antes daban nubes y algunos claros. Al final tuvimos bastante suerte y apenas cayeron unas gotas durante la carrera. Eso sí, creo que los que llegaron a meta con mas de 5h sí que se mojaron y sufrieron de lo lindo, ya que a eso de las 1500h se levantó una tremenda tormenta. De hecho salimos de Porto con ella y nos acompañó prácticamente hasta Ribadeo.

Llegado a este punto he de decir que la organización del Maratón fue fantástica. Todo muy bien indicado tanto en la Feria como en la zona de salida y meta. La verdad es que de 10!!!

Mientras iba con Yoli y Fa para establecer los puntos dónde nos íbamos a ver, nos encontramos con Malvi y María que también iban a correr el Maratón. Bueno, lo iba a correr Malvi y María estaría animando. Nos despedimos momentáneamente hasta que nos encontramos de nuevo en el cajón. Malvi estaba bastante nervioso (normal), porque había estado entrenando muy duro los meses anteriores para bajar de 3h30m algo que ya es bastante serio. Yo estaba más tranquilo, porque simplemente me conformaba con terminar y evitar cualquier tipo de lesión.


Zona de salida


El primer cuarto del Maratón iba a discurrir por las calles de Matosinhos. Primero dábamos una vuelta completa bordeando el Parque da Cidade para luego dirigirnos hacia el puerto de Matosinhos y regresar de nuevo a la zona de salida. Ese recorrido eran exactamente 12 kilómetros.

Yo salí a ritmo bastante tranquilo. La idea era hacer parciales de 5K sobre 28' para terminar un poco por encima de las 4h y evitar el sufrimiento de Munich de estar corriendo casi 4h45m. El primer parcial, poco antes de ver a Yoli y a Fa por primera vez en un Maratón, me salió en 28'12", más o menos lo esperado.

Poco después de ese km 5 estaban mis niñas con las que me paro un momentito para darles un beso y continuar camino del puerto de Matosinhos. El circuito hasta ese momento era bastante plano, salvo la subida por la parte este del Parque da Cidade al comienzo de la carrera.


Km 12


Atravesamos Matosinhos y ya por la zona portuaria nos empieza a lloviznar un poquito. Nada grave. Esa parte del circuito, como prácticamente el resto del mismo, era de ida y vuelta con lo que realmente ibas muy entretenido viendo a los corredores que se cruzaban.

El kilómetro 10 lo paso en 28'10" prácticamente clavando el parcial anterior. Un poco después del km 11, ya estaban de nuevo Yoli y Fa esperándome para darme ánimos. Paro otro poquito con ellas y aprovecho para 'fer un riuet' que diría mi amigo Arcadi.

Km 12


El recorrido continuaba por la Av. Boavista camino de la Ribera. Las sensaciones eran bastante buenas y el ritmo más o menos constante. Habíamos dejado atrás a los corredores del 15K que habían girado en la Rotonda de Joao VI para hacer los últimos 3K de la prueba y nos adentrábamos en el barrio pesquero de Foz dónde se encontraba el km 15. Lo paso con un parcial de 28'55', un poco más lento que los dos anteriores, aunque si le restamos la parada del 'riuet', más o menos me habría quedado igual.


Km 17

Poco después, en el km 17 nos cruzamos con los primeros de la carrera que iban en el km 37!!!!! Vaya manera de correr. Por el otro lado del río veíamos a los corredores que ya habían superado el medio maratón. Aún nos quedaba un poquito para llegar hasta ahí.

Pasamos por primera vez por debajo del puente Arrabida (tendríamos que pasar 4 veces, dos de ida y dos de vuelta) y nos adentrábamos en la Ribera con un ambiente espectacular. Poco antes del Puente Don Luis I se encontraba el km 20 que paso con un parcial de 29'17", un poquito más lento que el anterior y empezando a sentir el peso de la carrera.


Km 20

Cruzamos el puente con un ambiente impresionante y nos metemos de lleno en Vilanova de Gaia donde se encuentran todas las bodegas de vino de la zona y dónde el ambiente seguí siendo fantástico con gente comiendo y disfrutando del buen vino en las terrazas. Ahí estaba situado el medio maratón que paso en 2h4m, un poco más lento de lo que me esperaba, pero todavía con margen para no irme mucho de esas 4h. Empezaba a estar cansado, pero las sensaciones eran mucho mejores que en Munich.

Los siguientes 4 kilómetros por la otra orilla del Duero eran sinuosos y con algún que otro tobogancillo que iba minando las piernas. En un cruce con corredores escucho que alguien me llama. Resultó ser Diego con quien había coincidido hace unos 4 años en la Vig-Bay y que también estaba corriendo el Maratón. Luego también coincidimos en meta aunque el había llegado una hora antes que yo.



Km 29


En esa misma zona, un poco antes, me había cruzado con Malvi que iba como un tiro, poco después del globo de 3h15m.

Yo seguía a mi ritmo, pero ya con alguna que otra dificultad aunque sin que se me pasase por la cabeza caminar. Quedaba mucho y me encontraba bastante cómodo. Tras pasar nuevamente por debajo del puente Arrabida y hacer un giro de 180º, llegábamos al km 25 que paso en 31'01" de nuevo un poquito más lento que el parcial anterior.

Volvíamos sobre nuestros pasos y tocaba llegar a la zona de las bodegas para luego cruzar el puente Don Luis I para girar a la derecha y cruzar por debajo de los puentes Infante, Sao Joao y Freixo para girar de nuevo 180º y encaminarnos, ya en linea recta hacia la ansiada meta.

Entre los puentes Sao Joao y Freixo estaba el km 30 en el que vuelvo a perder otro medio segundo para pasarlo en 31'31". Por esa zona ya los corredores empezaban a sentir los estragos del maratón y ya se veía a mucha gente caminando. Yo estaba un poco sorprendido porque seguía como el conejito de Duracell, cada vez con menos energía, pero sin parar.

Y el el km 33 poco después de pasar por al lado del puente Don Luis I, llego el momentazo del Maratón. En el Túnel da Ribera habían colocado 6 televisores gigantes en los que podíamos ver la escena de la playa de Carros de Fuego mientras sonaba la mítica sintonía a todo volumen. La verdad es que fue un momento realmente emocionante. Otro gran acierto de la Organización.


Km 41

Por cierto, no había comentado nada hasta ahora, pero debo agradecer a los voluntarios su entusiasmo y empeño. El ambiente y la buena organización en los avituallamientos me recordó a las grandes citas como New York o Chicago. Las mesas estaban espaciadas y no encontré ningún problema para coger agua, Powerade o la fruta que nos ofrecían, naranjas y plátanos.

Los kilómetros seguían cayendo y lejos de desfallecer seguía a mi ritmo, lento, pero seguro. Incluso me permitía el lujo de ir adelantando corredores, lo cual siempre te da un punto de moral.


La soledad del corredor

El km 35 lo paso en 32'19" y ahí ya era consciente de que mi Maratón #11 del reto estaba a tiro de piedra. Y con este, quedaría ya únicamente Pisa para completar este enorme desafío.

Con ese pensamiento mis piernas, aunque doloridas, iban solas. Seguía devorando kilómetros y adelantando gente. Al llegar al km 40 que paso en 34'47", el más lento de todos, me pegó un subidón de adrenalina y los últimos 2K los hice ya a 6'02" un ritmo en el que no me movía desde el km 20. A 300 metros de la meta estaban Yoli y Fa esperándome y después de parar a darles un beso, continúo muy feliz para cruzar en 4h22m13h mejorando en 21 minutos mi registro de hacía tres semanas en Munich.


A la saca!!!!

Besito para mis amores ❤️

La #11 ya tiene su mordisco


La zona de meta estaba también fantásticamente organizada, con la entrega de medallas, zona amplia de masajes, bancos para descansar, puesto de fruta, tiradores de cerveza, etc.

Al salir, ya me estaban esperando Yoli y Fa para hacernos nuestra primera foto con medalla maratoniana juntos.

No hay mucho más que comentar, salvo darles una vez más las gracias a mis dos amores por ese apoyo incondicional, día tras día, mes tras mes y año tras año, para que yo pueda cumplir este maravilloso sueño del que espero no despertarme nunca. Gracias mis amores ❤️

Y con este Maratón ya sólo me queda Pisa el 15 de Diciembre para cerrar este año tan loco y terminar este reto que realmente está siendo más duro de lo que pensaba. Más mental que físicamente porque mantener el ritmo de viajes y maratones, realmente es algo que agota. Físicamente he de decir que, salvo un par de complicaciones, me he podido mantener alejado de las lesiones. Eso sí, el cansancio está ahí y se puede ver reflejado en los tiempos de esta segunda mitad del año.

Como siempre las estadísticas en GARMIN CONNECT y las fotos del viaje en GOOGLE FOTOS PORTO. Las fotos del maratón en GOOGLE FOTOS MARATON.

NO RETREAT NO SURRENDER