▷▷▷ MELBOURNE MARATHON 【 2026 】

Melbourne 1956
Melbourne 1956
RECORRIDO · Melbourne Marathon 2026
RECORRIDO · Melbourne Marathon 2026

MELBOURNE MARATHON 【 2026 】

MELBOURNE, UNA CIUDAD QUE CRECIÓ A TODA VELOCIDAD

Antes de ponerme a contar kilómetros, quiero situar la ciudad en la que voy a correr. Melbourne no empieza con sus rascacielos ni con la llegada de los europeos. El territorio ya pertenecía a los pueblos de la nación Kulin, y el río Birrarung, conocido como Yarra, formaba parte de una historia mucho más antigua. En 1835 se estableció el asentamiento colonial en su orilla norte. Aquella expansión también trajo el despojo de las comunidades indígenas; no quiero separar la historia de la ciudad de quienes ya vivían allí.

La forma del centro empezó a definirse en 1837, cuando Robert Hoddle trazó su cuadrícula de calles amplias y callejuelas más estrechas. Me sirve como primera clave para leer el plano: detrás del tráfico y de los edificios actuales sigue apareciendo aquella organización de una población que todavía era pequeña. Su nombre homenajeaba al primer ministro británico William Lamb, vizconde de Melbourne.

Collins Street, Melbourne, 1839 · W. Knight · Dominio público
Collins Street · 1839
W. Knight · PD-Art / Public Domain Mark

El cambio de escala llegó con el oro. A partir de 1851, los hallazgos de Victoria, entre ellos los de Ballarat y Bendigo, atrajeron a miles de personas que buscaban fortuna. Melbourne recibió parte de aquella riqueza y del movimiento de mercancías, trabajadores y comerciantes. No era sólo una carrera hacia las minas: también cambiaba el tamaño y la economía de la ciudad que daba entrada a ese mundo.

La expresión «Marvellous Melbourne» resume bien la ambición de los años 1880. Los tranvías de cable transportaban multitudes, Collins Street era lugar de paseo y escaparate social, y las exposiciones internacionales de 1880–1881 y 1888 mostraban la voluntad de competir con las grandes capitales. Después llegó el estallido de la burbuja inmobiliaria y una etapa de dificultades. Ese contraste también forma parte de su historia: la ciudad monumental conserva la memoria de sus excesos.

Melbourne en 1880 · Samuel Calvert · Dominio público
Melbourne · 1880
Samuel Calvert · PD-old-70-expired / Public Domain Mark

En 1901 llegó otro momento decisivo. La inauguración del primer Parlamento federal tuvo lugar en el Exhibition Building; después, los parlamentarios se instalaron en el Parlamento de Victoria. Melbourne fue la sede provisional de las instituciones nacionales hasta que el Parlamento se trasladó a Canberra en 1927. El edificio que había servido para presentar la ciudad al mundo volvió así a protagonizar un cambio de época.

Con ese recorrido histórico, Melbourne deja de ser una colección de lugares sueltos. El río, la cuadrícula, los edificios del auge del oro y el legado deportivo permiten unir muchas capas de una misma ciudad. Antes de contar mi viaje y los 42,195 kilómetros que me trajeron hasta aquí, todavía queda una página deportiva imprescindible: los Juegos de 1956.

Apertura del Parlamento australiano, 9 de mayo de 1901 · Tom Roberts, 1903 · Dominio público
El primer Parlamento · 1901
Tom Roberts · PD-Art / Public Domain Mark · Pintura de 1903

MELBOURNE 1956: UN ESTADIO CON MEMORIA

Antes de entrar en mi maratón, quiero detenerme en el estadio donde iba a terminar. El Melbourne Cricket Ground fue escenario de los primeros Juegos Olímpicos del hemisferio sur, celebrados del 22 de noviembre al 8 de diciembre de 1956. Ron Clarke encendió el pebetero. Otros recintos, como Olympic Park, acogieron competiciones, entre ellas partidos de fútbol. Setenta años después, yo iba a entrar allí con unas pretensiones bastante más modestas, pero con la misma distancia olímpica por delante.

Público en un partido de fútbol de los Juegos de 1956, Olympic Park · Playlet · CC BY-SA 4.0
Olympic Park · 1956
Playlet · CC BY-SA 4.0

El 1 de diciembre, Alain Mimoun ganó el maratón para Francia en 2:25:00, seguido por Franjo Mihalić y Veikko Karvonen. Emil Zátopek fue sexto. No hubo ganadora femenina: las mujeres no pudieron disputar el maratón olímpico hasta Los Ángeles 1984. Es una ausencia que merece recordarse cuando hablamos de aquella historia.

En natación, Murray Rose consiguió tres oros: 400 y 1.500 metros libres y el relevo 4 × 200. Fue el primer nadador en 36 años en ganar ambas pruebas individuales en una misma edición. Los Juegos tuvieron además una peculiaridad: la competición ecuestre se celebró meses antes en Estocolmo, por las restricciones australianas de cuarentena para los caballos.

Murray Rose y Kaye Nottle, concentración olímpica de Townsville, 1956 · Mbagley · CC BY-SA 3.0
Murray Rose · Townsville, 1956
Mbagley · CC BY-SA 3.0 · Con Kaye Nottle, concentración previa a los Juegos

Me quedo también con el cambio que propuso el joven John Ian Wing para la clausura: que los deportistas desfilaran juntos, sin separarse por países. El MCG quedaba ligado a esa memoria colectiva. Ese era el escenario histórico al que llegaba mi propio maratón.

DÍA 1 — AL OTRO LADO DEL MUNDO

Melbourne no iba a ser un maratón más. Llegaba con 16 semanas de preparación, 726 kilómetros y un plan con calidad, rodajes y tiradas largas. Incluso había hecho por primera vez las míticas veinte millas, unos 32 kilómetros. Después del 4:25 de Malta, creía que podía bajar de 3:40. Y llevaba una ilusión más ambiciosa: intentar el 3:30.

Arranqué desde Ribadeo rumbo al aeropuerto de Asturias. Después venían Madrid, más de doce horas hasta Hong Kong, otra escala y nueve horas hacia Melbourne. Un viaje largo de verdad. En Madrid tocó tren a la terminal satélite y resolver las tarjetas de embarque; era mi primera vez con Cathay Pacific y todavía quedaba mucho asiento por delante.

Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Arranca el viaje en Asturias
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Primer desayuno: Madrid
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Primer destino: Hong Kong
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Paz y quietud
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Barajas, listo para embarcar
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos

Las salas VIP marcaron la diferencia. Poder comer, descansar y esperar tranquilo gracias a mi nueva tarjeta de Iberia hizo las escalas bastante más llevaderas. Suelo dormir en los aviones; esta vez también pude hacerlo, aunque a ratos y pendiente de la espalda. En Hong Kong ya bromeaba con mi tercer desayuno y con los amaneceres que llevaba acumulados.

Escala Hong Kong y vuelo Melbourne
Escala Hong Kong y vuelo Melbourne
Escala Hong Kong y vuelo Melbourne
Segundo desayuno: Hong Kong
Escala Hong Kong y vuelo Melbourne
Escala Hong Kong y vuelo Melbourne

Después de unas 34 horas pisé Australia por primera vez. Cansado, sí, pero mejor de lo que esperaba. Cogí el SkyBus y llegué al Oaks Melbourne on Collins Suites cerca de medianoche del miércoles. Ya no había más visitas: ducha, cama y descanso. La ciudad tendría que esperar hasta la mañana siguiente.

VÍDEO · DIARIO DEL DÍA 1
Diario del día 1 · Ver en YouTube

DÍA 2 — MELBOURNE DESDE LA CALLE Y DESDE EL CIELO

Amanecí en el Oaks, con Melbourne al otro lado de la ventana. Tocaba salir a conocer la ciudad.

Primera mañana en el alojamiento; nombre de hotel sin confirmar
Detalle bienvenida Oaks Hotel
Primera mañana en el alojamiento; nombre de hotel sin confirmar
Primera mañana en el Oaks

Estrené mi guía de viaje con un café en Collins Street. Antes organizaba las visitas en el calendario; ahora llevaba el recorrido en mi propia aplicación, combinando paseos y transporte para reservar piernas para el domingo.

Collins Street y café
Collins Street
Collins Street y café
Cafe en People's Coffee

Pasé por Royal Arcade, con su reloj de Gog y Magog, y recorrí Chinatown antes de llegar a la biblioteca.

Royal Arcade: galería con reloj Gog y Magog
Royal Arcade: galería con reloj Gog y Magog
Royal Arcade: galería con reloj Gog y Magog
Royal Arcade: galería con reloj Gog y Magog
Chinatown
Paseo por Chinatown

La State Library Victoria fue una maravilla: su sala de lectura bajo la cúpula merece contemplarse desde arriba. Recorrí también sus exposiciones.

State Library Victoria, salas y exposiciones
State Library Victoria
State Library Victoria, salas y exposiciones
State Library Victoria, sala principal
State Library Victoria, salas y exposiciones
State Library Victoria, salas y exposiciones
State Library Victoria, salas y exposiciones
State Library Victoria, salas y exposiciones
Exposición Ned Kelly en State Library Victoria
Exposición Ned Kelly en State Library Victoria
Exposición Ned Kelly en State Library Victoria
Exposición Ned Kelly en State Library Victoria

Después entré en Old Melbourne Gaol: tres niveles de celdas y la historia de presos como Ned Kelly, aquel forajido convertido en una figura tan discutida como conocida de Australia.

Old Melbourne Gaol, réplica armadura
Old Melbourne Gaol, réplica armadura
Exterior Old Melbourne Gaol
skyline desde el patio de Old Melbourne Gaol
Old Melbourne Gaol
Old Melbourne Gaol
Old Melbourne Gaol
Ned Kelly

Tras la cárcel hice una primera visita a Queen Victoria Market. Volvería antes de regresar a casa.

Queen Victoria Market
Queen Victoria Market
Queen Victoria Market
Queen Victoria Market

El tranvía, gratuito dentro de la Free Tram Zone, me acercó a Marvel Stadium. No hice la visita interior; recorrí sus alrededores y continué por Docklands, entre barcos y edificios junto al agua. Otra cara de Melbourne, muy distinta de las celdas de la mañana.

Marvel Stadium
Marvel Stadium
Docklands y Marvel Stadium
Marvel Stadium
Docklands y Marvel Stadium
Docklands Skyline

De vuelta al centro pasé por Federation Square y los callejones: Hosier Lane y sus murales, y AC/DC Lane con su homenaje al grupo. Después tocaba subir a Melbourne Skydeck, en la planta 88 de Eureka Tower.

Hosier Lane
Murales de Hosier Lane
Federation Square exterior
Federation Square exterior
AC/DC Lane y murales próximos
AC/DC Lane
AC/DC Lane y murales próximos
AC/DC Lane y murales próximos
AC/DC Lane y murales próximos
Murales AC/DC Lane
Federation Square
Federation Square

Me quedé para ver la ciudad de día, al atardecer y ya iluminada. También probé The Edge: salir dentro de una caja de cristal y descubrir el vacío bajo los pies fue un espectáculo. La experiencia de realidad virtual completó la visita con un vuelo por distintos rincones de Melbourne. Después, las luces de Southbank junto al Yarra, cena y hotel. Primer día completo y ya parecía que llevaba varios.

Yarra y vistas hacia MCG
Yarra y vistas hacia MCG
Yarra y vistas hacia MCG
Yarra y vistas hacia MCG
Skydeck
Skydeck
Corredor en The Edge, caja de cristal
The Edge, suspendido a 88 pisos de altura
MCG visto desde Skydeck
MCG visto desde Skydeck
Melbourne Skydeck: vistas y retratos, tarde/atardecer/noche
Vistas desde Melbourne Skydeck
Melbourne Skydeck: vistas y retratos, tarde/atardecer/noche
Melbourne CBD
Melbourne Skydeck: vistas y retratos, tarde/atardecer/noche
Un brindis desde las antípodas
Melbourne Skydeck: vistas y retratos, tarde/atardecer/noche
Atardecer desde las alturas
Melbourne Skydeck: vistas y retratos, tarde/atardecer/noche
Melbourne desde las alturas
Southbank y Yarra de noche
Southbank y Yarra de noche
VÍDEO · DIARIO DEL DÍA 2
Diario del día 2 · Ver en YouTube

DÍA 3 — EXPO

A las seis estaba despierto. Salí a correr ocho kilómetros por el Yarra, cruzando sus puentes y disfrutando de las dos orillas: quería conocer corriendo ese centro que el maratón no recorría de la misma manera.

Río Yarra
Amanecer junto al Yarra
Rodaje por Yarra
Rodaje por Yarra

Después dejé el Oaks y me instalé en Avani Melbourne Jazz Corner Residences. Había organizado dos estancias para avanzar de categoría en el programa de Minor Hotels. Hablando con recepción acabé en una habitación espectacular de la planta 35, con unas vistas que marcaron la diferencia. Allí pasaría las cuatro noches restantes, comodísimo.

Habitación Avani y vistas de tarde
Una habitación con vistas
Habitación Avani y vistas de tarde
Habitación Avani y vistas de tarde
Habitación Avani y vistas de tarde
Espectacular Habitación Avani

La Expo estaba al aire libre, junto al Melbourne Cricket Ground, un estadio de más de cien mil espectadores. El viernes por la mañana recogí el dorsal 682 sin grandes agobios. Primero me confundí de cola: llevaba el paquete VIR, Very Important Runner, y tenía que ir a otro punto. Incluía una sala antes y después de correr, guardarropa y servicios de recuperación. No me dieron camiseta y pensé que no habría; por suerte, esa historia tendría otro final.

Expo frente al MCG
Expo frente al MCG
Entorno del MCG y Expo
Entorno del MCG y Expo

Paseé por el entorno deportivo de Melbourne Park y sus grandes pistas del Open de Australia.

John Cain Arena exterior y aros olímpicos
John Cain Arena exterior
John Cain Arena exterior y aros olímpicos
John Cain Arena
Rod Laver Arena exterior
Rod Laver Arena exterior

Después me acerqué a los jardines junto al Shrine of Remembrance. No entré en los jardines botánicos: preferí reservar piernas. El memorial, dedicado a los australianos que sirvieron en la guerra, merece la parada también por la vista del centro desde su posición elevada.

Shrine of Remembrance: exterior y vistas con corredor
Shrine of Remembrance
Shrine of Remembrance: exterior y vistas con corredor
Shrine of Rmembrance con Skyline
Shrine of Remembrance: exterior y vistas con corredor
Vistas desde Shrine of Remembrance
Shrine of Remembrance: exterior y vistas con corredor
Shrine of Remembrance

Comida, un rato de descanso en el hotel y cambio de ropa para la cena que había reservado. Cené bien, aunque las vistas no fueron lo más memorable. Volví andando por Chinatown y las calles del centro. Ya tenía el dorsal; ahora tocaba descansar de verdad.

Comida después de Shrine, restaurante sin identificar
Maravillos rissotto despues de Shrine
Cena viernes: local con terraza cubierta y platos; nombre por confirmar
Cena en The Fable
Cena viernes: local con terraza cubierta y platos; nombre por confirmar
No era canguro pero estaba bueno
Paseo nocturno centro/Chinatown
Paseo nocturno centro/Chinatown
VÍDEO · DIARIO DEL DÍA 3
Diario del día 3 · Ver en YouTube

DÍA 4 — LA ODISEA ANTES DEL MARATÓN

Fui adelantando el despertador para adaptarme a una salida a las 6:15. El sábado me levanté a las cinco y, sobre las seis y media, ya estaba cerca de Flinders Street Station. Su fachada es una de esas imágenes que uno reconoce antes de llegar a la ciudad. Esta vez la acompañaba el ambiente de las pruebas cortas del festival.

Flinders Street Station exterior amanecer
Flinders Street Station exterior amanecer

Aproveché para reconocer los últimos kilómetros del maratón. Me fijé especialmente en una subida antes del 41: con cuarenta kilómetros en las piernas, aquello iba a doler. Después llegaba el alivio de bajar y acercarse al estadio. Verlo antes me ayudó a saber lo que encontraría al día siguiente.

Luego fui hacia Carlton Gardens y el IMAX, junto al Melbourne Museum y el Royal Exhibition Building.

Carlton Gardens
Paseo entre los árboles de Carlton Gardens
Royal Exhibition Building y fuente, Carlton Gardens
Royal Exhibition Building y fuente, Carlton Gardens
Melbourne Museum exterior entre árboles
El skyline entre los árboles de Carlton Gardens

Tenía una cita muy especial: La Odisea, de Christopher Nolan, proyectada en película IMAX de 70 mm. Casi tres horas en aquella pantalla gigantesca. Una auténtica pasada y, además, una buena forma de pasar parte de la víspera sentado.

IMAX y The Odyssey: exterior, corredor y sala
IMAX Melbourne
IMAX y The Odyssey: exterior, corredor y sala
The Odyssey en IMAX

Después cayó una buena pizza. Forma parte de mis costumbres antes de correr, igual que la cena japonesa de esa noche; no necesitaba inventarme nada nuevo a esas alturas. Entre ambas comidas regresé al hotel y descansé. Me había dado el gusto del cine y había reconocido la llegada, pero el objetivo era no gastar más energía de la necesaria.

Pizza de la víspera
Pizza de la víspera
Cena japonesa de la víspera
Cena japonesa de la víspera
Cena japonesa de la víspera
Cena japonesa de la víspera

Ya estaba todo preparado. Quedaba dormir lo que pudiera y volver a poner el despertador todavía más temprano.

VÍDEO · DIARIO DEL DÍA 4
Diario del día 4 · Ver en YouTube

DÍA 5 — THE MARATHON

Me levanté entre las tres y las tres y media. Plátano, magdalenas y mi bebida de carbohidratos: mis rituales antes de correr. Todavía era de noche cuando salí hacia el tranvía. Eran alrededor de las cuatro y media y ya había un ambiente tremendo, con corredores que iban hacia el mismo sitio. El maratón empezaba mucho antes del disparo.

Traslado al maratón en tranvía
Traslado al maratón en tranvía

Llegué al estadio y entré en la sala VIR. El suplemento, que recuerdo de unos 35 euros, me pareció bien empleado: un salón enorme, café, agua, algo para comer, esterillas y el guardarropa allí mismo, sin buscar otra cola. Incluso nos dirigieron un calentamiento. Y podía salir a la grada, sentarme y contemplar el estadio vacío con la meta esperando abajo. Una tranquilidad que agradecí muchísimo.

Sala VIR con dorsal antes de carrera
En la grada del MCG antes de salir
MCG antes de salida, madrugada
MCG antes de salida, madrugada

La tranquilidad se acabó al ir hacia la salida. Se suponía que nos conducirían al primer cajón, pero me mezclé con el resto de corredores y acabé buscando el acceso entre bastante gente. Hubo un momento de estrés; después conseguí colocarme. Y allí llegó el regalo: Eliud Kipchoge estaba al otro lado de la mediana, muy cerca. Lo llamé, me saludó y pude grabarlo. Ya tenía un recuerdo enorme antes de empezar.

Cajón de salida y meta
En el cajón de salida
Primer tramo de carrera aún oscuro
IMAX Melbourne

A mi alrededor había corredores con objetivos muy distintos del mío, incluso referencias de 2:50 y 2:48. Yo no estaba para eso. Mi idea era moverme alrededor de 4:55–5:00 por kilómetro y ver hasta dónde llegaba. El 3:30 era la ilusión; bajar de 3:40, el objetivo que veía más razonable. Pero una cosa es pensarlo con calma y otra estar allí, con todo el mundo arrancando.

Arranqué rápido y me encontré muy cómodo, más de lo que esperaba. Los primeros cinco kilómetros oficiales llegaron en 24:39; pasé el diez en 49:22. Iba siendo constante, sin la sensación de estar haciendo un esfuerzo desmedido. El recorrido me llevaba por St Kilda Road hacia la costa, y poco después del diez me crucé con la cabeza de carrera. Entre el saludo antes de salir y aquel cruce, vaya mañana llevaba.

No hacía calor y las nubes ayudaban. Había salido con las gafas encima de la cinta y acabaría entrando en meta igual, sin necesitarlas. Junto a la playa, la carretera parecía fácil, pero había falsos llanos que se iban notando. El giro de vuelta me permitía recorrer la costa en sentido contrario. En el quince llevaba 1:14:10; en el veinte, 1:38:51. La regularidad era buenísima, aunque las piernas ya no estaban tan frescas.

Carrera con palmeras y brazos abiertos
Gustandome ante las camaras

Pasé la media maratón en 1:44:14. Era ritmo para pelear aquel 3:30, aunque ya notaba las piernas algo cansadas. No iba hundido ni mucho menos; simplemente había dejado de ser tan fácil. Pasé el kilómetro 25 en 2:03:41, todavía dentro de la misma idea de carrera. Los parciales seguían siendo muy regulares, pero el cansancio empezaba a notarse.

Al acercarme a Albert Park apareció una bajada y pensé en lo que costaría recuperar esa altura unos kilómetros después. De momento entraba en el circuito de Fórmula 1. Correr por la zona de los boxes, recorrer la recta y volver sobre mis pasos no era cualquier cosa. Me había ido al otro lado del mundo y ahora estaba pasando por allí con un dorsal.

Carrera en carretera entre corredores
Disfrutando del recorrido

En el kilómetro 30, junto a esa zona, llegó mi recuerdo para Rosa Lar y los amigos: Peletos, Mino, Marcos, Manolo, Diego… Un pequeño saludo mientras seguía corriendo. El tiempo oficial era 2:29:02 y el último bloque de cinco kilómetros ya había subido a 25:21. El maratón empezaba a pesar. En el reloj veía también cómo los parciales que antes rondaban 24:40 se alejaban de esa regularidad.

Bordeando el lago y completando el recorrido por Albert Park, las piernas se fueron poniendo más pesadas. Hasta entonces las cuentas me habían dejado cerca de 3:28–3:29; ahora tenía claro que el 3:30 se me escapaba. Mi cabeza cambió de objetivo: primero pensé en asegurar el sub-3:40 y después en pelear por mi cuarta mejor marca, aquel 3:34:10 de Barcelona 2011.

Carrera junto al lago Albert Park
Sufriendo en el lago de Albert Park

El paso por el 35 fue en 2:54:53. Desde ahí hasta el 40 llegó el bloque más difícil: 26:27 para esos cinco kilómetros. La salida del parque y las subidas me costaron muchísimo. Sentía que iba lentísimo, bastante más lento de lo que realmente marcaba el ritmo. Esa diferencia entre lo que pienso y lo que todavía soy capaz de hacer también forma parte del maratón. Tocaba seguir, no darlo por perdido porque las piernas protestaran.

En el 40 llevaba 3:21:20 y conseguí recuperar algo. Recordaba la subida que había visto la víspera y aguanté. Después, al acercarme a la entrada del estadio, pude apretar de nuevo. Mi último kilómetro del reloj fue de los más rápidos de la carrera, alrededor de 4:52. Después de haberme sentido tan pesado, había conseguido recuperar el ritmo al final.

Carrera por vía urbana
Corriendo por los boxes del Albert Park

Entrar en el MCG fue espectacular. Había visto aquella meta desde la grada unas horas antes y ahora estaba corriendo hacia ella. Crucé en 3:32:36 netos, con 3:32:47 desde el disparo. Mi maratón número 41 y mi cuarta mejor marca. No había bajado de 3:30, pero había corrido muchísimo mejor de lo que unos meses antes podía esperar. Aquellas dieciséis semanas habían tenido sentido.

Entrada al MCG corriendo brazos abiertos
Entrando al MCG
Cruce de meta MCG secuencia general
Entando en meta
Carrera dentro del MCG
Un beso para mis amores

La salida de meta me gustó bastante menos. Nos llevaron por un túnel y hacia una zona interior del estadio, con poca luz, donde recogimos la medalla. Iba cansado, con la boca sequísima, y la espera se me hizo larga hasta llegar al agua y la comida. Después sí encontré fruta, bebidas y la camiseta finisher. ¡Pues sí que la daban! Menos mal que la que había comprado en la Expo era de tirantes: así no repetía la misma.

Volví a la zona VIR y allí pude recuperarme con mucha más calma. Había duchas disponibles; recibí un masaje y tenía comida y batidos a mano. También nos facilitaron una pequeña toalla y zapatillas. Después salí otra vez a la grada, ahora con la medalla, para hacer las fotos. Horas antes había contemplado el estadio vacío desde allí; ahora volvía con la medalla de otro maratón terminado.

Comida en zona VIR después de carrera
Comida en zona VIR después de carrera
Medalla en grada del MCG y estadio
Medalla en grada del MCG y estadio
Medalla en grada del MCG y estadio
Medalla en grada del MCG y estadio
Medalla en grada del MCG y estadio
El MCG después del maratón

Regresé al hotel, me duché y pasé un buen rato tirado en la cama. Por la tarde todavía me quedaba una entrada de cine: volví al IMAX para ver Gravity en 3D. De los 42 kilómetros a aquella pantalla enorme, pero esta vez sin tener que mover las piernas. Después, un McDonald’s tranquilo de camino al hotel y a descansar. Había sido un día larguísimo y muy bueno.

Carlton Gardens/Melbourne Museum al anochecer después del cine
Carlton Gardens/Melbourne Museum al anochecer después del cine
VÍDEO · DIARIO DEL DÍA 5
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DÍA 6 — DEL CINE AL MAR, Y OTROS VEINTIÚN KILÓMETROS

El lunes amaneció lluvioso, así que empecé bajo techo en ACMI, el museo de la cultura de la pantalla de Federation Square. Me gustó mucho recorrer sus historias del cine y las imágenes en movimiento. Al salir, aquella zona también me regalaba vistas de Southbank y los edificios al otro lado del río.

Dorsal y medalla a la mañana siguiente
Dorsal y medalla a la mañana siguiente
Skyline Southbank desde el río
Skyline Southbank desde el río
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos

Como la previsión mejoraba, cogí un tren hacia Brighton Beach. Quería ver sus casetas de baño, esas pequeñas construcciones de madera pintadas de colores que parecen pedir una foto detrás de otra. Después miré el paseo junto al mar y pensé que podía seguir hasta St Kilda. No calculé demasiado la distancia; simplemente empecé a andar.

Brighton Beach: casetas, playa y skyline
Brighton Beach: casetas, playa y skyline
Brighton Beach: casetas, playa y skyline
Brighton Beach: casetas, playa y skyline
Brighton Bathing Boxes
Brighton Bathing Boxes

El camino era muy agradable, con espacios separados para caminar y pedalear y fuentes donde beber. Paré a comer y seguí hasta St Kilda, pasando junto a Luna Park y llegando al muelle.

Comida durante paseo costero
Comida durante paseo costero
Paseo costero hacia St Kilda
Paseo costero hacia St Kilda
Corredor ante entrada Luna Park
En la entrada de Luna Park
Luna Park, montaña rusa exterior
Luna Park, montaña rusa exterior

No había conseguido reserva para ver el regreso de los pingüinos al atardecer, pero tuve suerte: encontré un par escondidos entre las rocas y pude fotografiarlos. No vi la llegada de la colonia; aquellos dos fueron mi pequeño premio.

Skyline y barcos desde St Kilda Pier
Skyline y barcos desde St Kilda Pier
Pingüinos entre rocas en St Kilda
Pingüinos entre rocas en St Kilda
Puerto y retrato en St Kilda Pier
St. Kilda Pier
Puerto y retrato en St Kilda Pier
Puerto Deportivo en St. Kilda Pier

Ya puestos, seguí andando por Albert Park. El circuito que había recorrido el día anterior volvía a ser un parque de gente paseando, corriendo y montando en bicicleta, con el lago y unas vistas estupendas del skyline.

Albert Park y skyline
Albert Park y skyline
Circuito y zona de boxes Albert Park
Circuito y zona de boxes Albert Park
Lago Albert Park
Lago Albert Park
Medalla ante Albert Park y skyline
Medalla en el Yarra con Southbank Skyline

Terminé en Mitre Tavern, una taberna entre los edificios del centro que tenía apuntada, con una pinta bien merecida.

Cena y cerveza en Mitre Tavern
Cena y cerveza en Mitre Tavern
Cena y cerveza en Mitre Tavern
Cena y cerveza en Mitre Tavern

Al llegar al hotel comprobé la distancia: unos veintiún kilómetros caminando el día después del maratón. Yo, que iba a tomármelo con calma. Madre mía: estaba rendido.

VÍDEO · DIARIO DEL DÍA 6
Diario del día 6 · Ver en YouTube

DÍA 7 — LA MEDALLA VUELVE A CASA

El último día me levanté sin prisas y desayuné tranquilo. Volví a Queen Victoria Market. Entre la zona de productos frescos y los puestos de recuerdos, encontré los detalles para la familia y di mi último paseo por aquel mercado enorme. Ya no hacía falta correr de un sitio a otro.

Café de la mañana del regreso
Café de la mañana del regreso
Medalla y skyline día de regreso
Medalla y skyline antes del regreso

Después regresé al hotel, recogí la maleta y puse rumbo al aeropuerto. Otra vez tocaban salas de espera y vuelos largos. Comí en la sala de Melbourne mientras esperaba el avión.

Panel de salidas T2 Melbourne, 13 octubre
Panel de salidas T2 Melbourne, 13 octubre
Comida en sala aeropuerto Melbourne
Comida en sala aeropuerto Melbourne
Retrato en avión regreso
De vuelta a casa

En Hong Kong llegó la siguiente pausa y la cena. Tenía por delante otras trece horas y media hasta Madrid, una última escala y el regreso a Asturias.

Cena durante escala de Hong Kong
Cena durante escala de Hong Kong
Corredor ante The Pier, Hong Kong
Business Lounge The Pier, Hong Kong
Retrato terminal Hong Kong, regreso
En la terminal de Hong Kong

Fueron unas 35 horas desde que cerré la puerta del hotel hasta que abrí la de casa en Ribadeo. La medalla y la camiseta me acompañaron en el viaje de vuelta, pero me llevaba bastante más que eso. Había podido conocer la ciudad, disfrutar de mis visitas y correr un maratón que salió mejor de lo que esperaba.

Ahora sí, después de tanto avión y tanta caminata, tocaba descansar.

VÍDEO · DIARIO DEL DÍA 7
Diario del día 7 · Ver en YouTube

CONCLUSIONES DEL VIAJE

Melbourne me encantó. La encontré cómoda para pasear, con mucho espacio verde y gente muy amable conmigo. No me resultó agobiante; salvo alguna zona de restaurantes más concurrida el sábado por la noche, pude moverme con una tranquilidad que agradecí. Entre el río, la costa, el cine y la carrera, el viaje tuvo de todo. El maratón salió mejor de lo que esperaba cuando empecé a prepararlo. Me quedé a 2:36 de aquel sueño de 3:30, pero me fui con un 3:32:36 y mi cuarta mejor marca después de 41 maratones. Me quedo con la regularidad de la primera parte, con haber sabido cambiar el objetivo cuando tocaba y con recuperar fuerzas al final. También con las dieciséis semanas anteriores: el trabajo estaba ahí.

Después paré diez días y fui volviendo a rodar con calma. El siguiente gran horizonte es Boston. Antes tengo Vigo 21, pero la idea es llegar a enero preparado para empezar otro bloque de dieciséis semanas. Boston tiene sus subidas, incluida Heartbreak Hill, y ahora mismo firmaría un 3:38 o un 3:39. Ya veremos cómo llegamos; no hace falta correr ese maratón antes de entrenarlo. De momento, Melbourne ya ocupa su sitio en mi historia. Una ciudad estupenda, un viaje enorme y otra medalla para recordar por qué sigo haciendo esto. Os contaré más en la siguiente.

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DÍA 1
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Arranca el viaje en Asturias
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Primer desayuno: Madrid
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Primer destino: Hong Kong
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Paz y quietud
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Barajas, listo para embarcar
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Viaje de ida: aeropuerto y vuelos
Escala Hong Kong y vuelo Melbourne
Escala Hong Kong y vuelo Melbourne
Escala Hong Kong y vuelo Melbourne
Segundo desayuno: Hong Kong
Escala Hong Kong y vuelo Melbourne
Escala Hong Kong y vuelo Melbourne
DÍA 2
Primera mañana en el alojamiento; nombre de hotel sin confirmar
Detalle bienvenida Oaks Hotel
Primera mañana en el alojamiento; nombre de hotel sin confirmar
Primera mañana en el Oaks
Collins Street y café
Collins Street
Collins Street y café
Cafe en People's Coffee
Royal Arcade: galería con reloj Gog y Magog
Royal Arcade: galería con reloj Gog y Magog
Royal Arcade: galería con reloj Gog y Magog
Royal Arcade: galería con reloj Gog y Magog
Queen Victoria Market
Queen Victoria Market
Queen Victoria Market
Queen Victoria Market
State Library Victoria, salas y exposiciones
State Library Victoria
State Library Victoria, salas y exposiciones
State Library Victoria, sala principal
State Library Victoria, salas y exposiciones
State Library Victoria, salas y exposiciones
State Library Victoria, salas y exposiciones
State Library Victoria, salas y exposiciones
Exposición Ned Kelly en State Library Victoria
Exposición Ned Kelly en State Library Victoria
Exposición Ned Kelly en State Library Victoria
Exposición Ned Kelly en State Library Victoria
Old Melbourne Gaol, réplica armadura
Old Melbourne Gaol, réplica armadura
Exterior Old Melbourne Gaol
skyline desde el patio de Old Melbourne Gaol
Old Melbourne Gaol
Old Melbourne Gaol
Old Melbourne Gaol
Ned Kelly
Chinatown
Paseo por Chinatown
Marvel Stadium
Marvel Stadium
Docklands y Marvel Stadium
Marvel Stadium
Docklands y Marvel Stadium
Docklands Skyline
Hosier Lane
Murales de Hosier Lane
Federation Square exterior
Federation Square exterior
AC/DC Lane y murales próximos
AC/DC Lane
AC/DC Lane y murales próximos
AC/DC Lane y murales próximos
AC/DC Lane y murales próximos
Murales AC/DC Lane
Federation Square
Federation Square
Yarra y vistas hacia MCG
Yarra y vistas hacia MCG
Yarra y vistas hacia MCG
Yarra y vistas hacia MCG
Skydeck
Skydeck
Corredor en The Edge, caja de cristal
The Edge, suspendido a 88 pisos de altura
MCG visto desde Skydeck
MCG visto desde Skydeck
Melbourne Skydeck: vistas y retratos, tarde/atardecer/noche
Vistas desde Melbourne Skydeck
Melbourne Skydeck: vistas y retratos, tarde/atardecer/noche
Melbourne CBD
Melbourne Skydeck: vistas y retratos, tarde/atardecer/noche
Un brindis desde las antípodas
Melbourne Skydeck: vistas y retratos, tarde/atardecer/noche
Atardecer desde las alturas
Melbourne Skydeck: vistas y retratos, tarde/atardecer/noche
Melbourne desde las alturas
Southbank y Yarra de noche
Southbank y Yarra de noche
DÍA 3
Río Yarra
Amanecer junto al Yarra
Rodaje por Yarra
Rodaje por Yarra
Habitación Avani y vistas de tarde
Una habitación con vistas
Habitación Avani y vistas de tarde
Habitación Avani y vistas de tarde
Habitación Avani y vistas de tarde
Espectacular Habitación Avani
Expo frente al MCG
Expo frente al MCG
Entorno del MCG y Expo
Entorno del MCG y Expo
John Cain Arena exterior y aros olímpicos
John Cain Arena exterior
John Cain Arena exterior y aros olímpicos
John Cain Arena
Rod Laver Arena exterior
Rod Laver Arena exterior
Shrine of Remembrance: exterior y vistas con corredor
Shrine of Remembrance
Shrine of Remembrance: exterior y vistas con corredor
Shrine of Rmembrance con Skyline
Shrine of Remembrance: exterior y vistas con corredor
Vistas desde Shrine of Remembrance
Shrine of Remembrance: exterior y vistas con corredor
Shrine of Remembrance
Comida después de Shrine, restaurante sin identificar
Maravillos rissotto despues de Shrine
Cena viernes: local con terraza cubierta y platos; nombre por confirmar
Cena en The Fable
Cena viernes: local con terraza cubierta y platos; nombre por confirmar
No era canguro pero estaba bueno
Paseo nocturno centro/Chinatown
Paseo nocturno centro/Chinatown
DÍA 4
Flinders Street Station exterior amanecer
Flinders Street Station exterior amanecer
Carlton Gardens
Paseo entre los árboles de Carlton Gardens
Royal Exhibition Building y fuente, Carlton Gardens
Royal Exhibition Building y fuente, Carlton Gardens
Melbourne Museum exterior entre árboles
El skyline entre los árboles de Carlton Gardens
IMAX y The Odyssey: exterior, corredor y sala
IMAX Melbourne
IMAX y The Odyssey: exterior, corredor y sala
The Odyssey en IMAX
Pizza de la víspera
Pizza de la víspera
Cena japonesa de la víspera
Cena japonesa de la víspera
Cena japonesa de la víspera
Cena japonesa de la víspera
DÍA 5
Traslado al maratón en tranvía
Traslado al maratón en tranvía
Sala VIR con dorsal antes de carrera
En la grada del MCG antes de salir
MCG antes de salida, madrugada
MCG antes de salida, madrugada
Cajón de salida y meta
En el cajón de salida
Primer tramo de carrera aún oscuro
IMAX Melbourne
Carrera con palmeras y brazos abiertos
Gustandome ante las camaras
Carrera en carretera entre corredores
Disfrutando del recorrido
Carrera junto al lago Albert Park
Sufriendo en el lago de Albert Park
Carrera por vía urbana
Corriendo por los boxes del Albert Park
Entrada al MCG corriendo brazos abiertos
Entrando al MCG
Cruce de meta MCG secuencia general
Entando en meta
Carrera dentro del MCG
Un beso para mis amores
Comida en zona VIR después de carrera
Comida en zona VIR después de carrera
Medalla en grada del MCG y estadio
Medalla en grada del MCG y estadio
Medalla en grada del MCG y estadio
Medalla en grada del MCG y estadio
Medalla en grada del MCG y estadio
El MCG después del maratón
Carlton Gardens/Melbourne Museum al anochecer después del cine
Carlton Gardens/Melbourne Museum al anochecer después del cine
DÍA 6
Dorsal y medalla a la mañana siguiente
Dorsal y medalla a la mañana siguiente
Skyline Southbank desde el río
Skyline Southbank desde el río
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
ACMI: exposición cine, vehículos, efectos y formatos
Brighton Beach: casetas, playa y skyline
Brighton Beach: casetas, playa y skyline
Brighton Beach: casetas, playa y skyline
Brighton Beach: casetas, playa y skyline
Brighton Bathing Boxes
Brighton Bathing Boxes
Comida durante paseo costero
Comida durante paseo costero
Paseo costero hacia St Kilda
Paseo costero hacia St Kilda
Corredor ante entrada Luna Park
En la entrada de Luna Park
Luna Park, montaña rusa exterior
Luna Park, montaña rusa exterior
Skyline y barcos desde St Kilda Pier
Skyline y barcos desde St Kilda Pier
Pingüinos entre rocas en St Kilda
Pingüinos entre rocas en St Kilda
Puerto y retrato en St Kilda Pier
St. Kilda Pier
Puerto y retrato en St Kilda Pier
Puerto Deportivo en St. Kilda Pier
Albert Park y skyline
Albert Park y skyline
Circuito y zona de boxes Albert Park
Circuito y zona de boxes Albert Park
Lago Albert Park
Lago Albert Park
Medalla ante Albert Park y skyline
Medalla en el Yarra con Southbank Skyline
Cena y cerveza en Mitre Tavern
Cena y cerveza en Mitre Tavern
Cena y cerveza en Mitre Tavern
Cena y cerveza en Mitre Tavern
DÍA 7
Café de la mañana del regreso
Café de la mañana del regreso
Medalla y skyline día de regreso
Medalla y skyline antes del regreso
Panel de salidas T2 Melbourne, 13 octubre
Panel de salidas T2 Melbourne, 13 octubre
Comida en sala aeropuerto Melbourne
Comida en sala aeropuerto Melbourne
Retrato en avión regreso
De vuelta a casa
Cena durante escala de Hong Kong
Cena durante escala de Hong Kong
Corredor ante The Pier, Hong Kong
Business Lounge The Pier, Hong Kong
Retrato terminal Hong Kong, regreso
En la terminal de Hong Kong
Melbourne Marathon · 3:32:36
Melbourne Marathon · 3:32:36
NO RETREAT NO SURRENDER

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