domingo, 4 de octubre de 2015

4º Correbarri



El Domingo 4 se celebrara la 4ª edición del Correbarri, una original carrera en la que todos los participantes deben elegir entre los 10 barrios de Barcelona para sumar puntos y al final ver qué barrio es el vencedor. Era mi primera participación y he de decir que mi experiencia ha sido positiva. No podré repetir el año que viene porque estaré a una semana de correr en Chicago, pero sí lo espero hacer en futuras ediciones.

Como ya empieza a ser una tradición desde que volví al asfalto después de las lesiones, el sábado nos fuimos las niñas y yo en tren a buscar el dorsal. La entrega se realizaba en la antigua fábrica de Estrella Damm, reconvertida desde hace tiempo en espacio cultural dónde se hacen exposiciones, conciertos y todo tipo de eventos.

Acceso fácil por metro desde la parada 2 de Maig de la línea azul (2) y una vez dentro todo muy sencillo, organizado por barrios. Paralelamente a la entrega del dorsal se había organizado en la entrada principal un fotomatón, caricaturas, taller de pastelería y en la zona de recogida del dorsal, música en directo y zumo gratuito. Aunque los habituales de la carreras tenemos tropecientas camisetas, he de decir que la que nos dieron me pareció muy cómoda y de buena calidad, tanto, que el día de la carrera decidí dejar mi indumentaria habitual y ponerme la del barrio que había elegido, Sant Martí, y que a la postre fue el vencedor de la prueba.

Bonito lugar para recoger el dorsal

Recogiendo el dorsal con la pequeñita y Yoly

Zumo por cortesía de Belle



El Domingo amaneció perfecto para correr, nubes y claros y unos 17 grados. Sensación fresquita que ya echaba de menos. Como siempre, llegué hora y media antes de la salida para no pasar apuros y acercarme a inspeccionar la zona de salida y de meta, ya que en esta carrera son distintas aunque están un al lado de la otra. Es importante conocer siempre la llegada. Yo en todos los Maratones que corro, siempre me doy un paseo el día anterior por los dos últimos kilómetros para no encontrarme con sorpresas el día de la carrera. En este caso, tampoco hace falta recorrer tanto, pero sí los últimos 500 metros para saber cuando empezar el sprint final, ya que se llega por el paseo marítimo y no ves la meta que hace curva. Así pude ver que a esa distancia más o menos hay una bajada en la que podía empezar a acelerar pero no a sprintar, ya que aún quedaba un buen tramo. Marqué mentalmente la zona de spint y de vuelta al coche para cambiarme y calentar.

Inspeccionando la zona de meta


De vuelta a la zona de salida ya había un ambiente tremendo. No hay que olvidarse que éramos unos 4000 corredores. Allí, casi cuando ya me metía en mi cajón, me encuentro con Alfred con el que me quedo charlando un rato. Ya en el cajón, a falta de mis compañeros habituales, Javi, Matías y Fernando, coincido con Juan, un veterano de las carreras barcelonesas y con el que ya había cruzado unas palabras en la cursa de Sant Joan Despí, mi última carrera antes del gran parón obligado del verano.

Todo listo y a las 0900 en punto se da la salida. Quizás por estar en el segundo cajón no tuve ningún problema. No sé qué tal les iría a los de atrás que siempre suelen encontrarse con algún que otro atasco.

Salida fulgurante


El circuito, salvo la subida por Arc de Trionf, un repecho al bordear Citadella y una pequeña rampa para acceder al paseo marítimo, es todo llano, pasando por el Moll de la Fusta hasta la rotonda del Paralel para luego volver en contra-dirección por el Passeig Colon y luego subir Arc de Trionf. Ahí hay un giro de 180º pero amplio, o sea no es cerrado, y poco después se alcanza la mitad de la prueba. Después de volver por el Passeig Picasso, bordeamos el Parc de Citadella y antes de llegar a la Villa Olímpica giramos a la derecha para regresar a la Barceloneta. Es un circuito bastante rápido y bueno para hacer marca, sin demasiados giros y con largas rectas, sobre todo el último km por el paseo marítimo que si además te pilla con el viento a favor, volarás hacia la meta! Importante ver la dirección del viento antes de la carrera en esa zona, porque si sopla Garbí (en contra) será necesario reservar fuerzas en el km anterior.

Me había planteado hacer 45' igual que en Poble Nou, pero sin forzar porque una lesión a estas alturas podía ser nefasta para llegar en condiciones a Atenas. Salí rápido contagiado por los compañeros de cajón, pero ya en el km 1 me puse a mi ritmo. En el Km 7, justo después del repecho empecé a notarme cansado y ya me esperaba que me pasase el globo del 45' que venía un poco detrás. Aún así aguanté el ritmo aunque en el Km 8 ya lo tenía muy pegado y empecé a escuchar una voz conocida. Era la de Manolo de corredors.cat que llevaba el globo e iba animando al grupo que lo acompañaba. Pensaba que me iba a pasar pero aguanté hasta meterme en el paseo. Ahí le escucho decir que los que tengan fuerzas que aprieten y que ya no quería adelantar a nadie más para animar al personal, así que me vengo arriba y empiezo a acelerar progresivamente y a adelantar a corredores hasta llegar a mis dos marcas señaladas, la de los 500 metros dónde acelero todavía más y los 300 dónde hago un muy buen sprint para entrar en meta en 45'01" y cumplir mi objetivo.

Y de nuevo vuelvo a volar....



























De nuevo muy contento con el rendimiento y sobre todo con el hecho de seguir sin sentir molestias a pesar de llevar ya 3 carreras en un mes y casi 25 entrenamientos. De hecho esa semana había salido 5 días sumando un total de 55K. Buena falta me hará llegar en condiciones porque el circuito de Atenas es bastante durillo.

A menos de un mes para el Maratón, ahora sólo me queda correr la Mitja del Mediterrani para hacer un buen test y el Cross de Sants para terminar con la carga de entrenos y empezar el tappering a dos semanas del Maratón.

Para no variar, y para los que os interese, las estadísticas de la carrera en GARMIN CONNECT y las fotos en GOOGLE PHOTOS.

NUNCA TE RINDAS, NUNCA TE CONFORMES. NUNCA PARES


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