domingo, 7 de julio de 2019

The Wales Marathon





El 7 de Julio, como marca la tradición española, toca chupinazo en Pamplona. Pero para, mi este 7 de Julio el chupinazo que me tocó fue el de la salida de mi 7º Maratón del 2019 y el #27 de todo mi historial deportivo.

El Maratón que había elegido inicialmente era el de San Petersburgo que se solía celebrar el primer fin de semana de Julio, pero este año lo habían cambiado al último de Junio, con lo que yo también tuve que cambiar de planes y buscar y rebuscar para encontrar uno de asfalto en Julio. Había dos opciones, uno en Gales y el otro en Escocia y finalmente dime decanté por el Maratón de Gales, ya que el de Escocia era mixto.

Tenby es un pequeño pueblo de la costa galesa que se transforma totalmente en el llamado Long Course Weekend, donde se disputan las distancias del Iroman pero en días diferentes. Es decir, el viernes se hacen las pruebas de natación, el sábado las de bicicleta y el domingo las carreras que incluyen Maratón, Medio Maratón, 10K y 5K.

El pueblo tiene poco más de 4000 habitantes, que debe triplicar o cuadriplicar la cifra en este fin de semana y me imagino que también el segundo fin de semana de Septiembre cuando se celebra el verdadero Iroman con 40 slots para Kona. Me comentaron que al pueblo le llaman Irontown por la enorme cantidad de atletas Iroman que tiene y por estos dos eventos de gran magnitud. Si pincháis aquí, podéis leer el articulo que escibrió el New York Times sobre este curioso hecho.



Puerto de Tenby


Castle Beach


La zona es realmente preciosa. Me recordaba a Galicia, con sus playas, la enorme marea que dejaba los barcos varados en el puerto, los acantilados y los verdes campos, aunque en el Condado de Pembrokeshire hay más colinas que montañas. Suficientes, eso sí, para hacer del Maratón el más duro que he corrido en mi vida.

El viaje fue un poco complicado, ya que al haberme trasladado de Castelldefels a Ribadeo he pedido los beneficios de los vuelos directos de El Prat. Así que la combinación que mejor me iba, tanto de tiempo como económicamente fue volar de Oviedo a Málaga y de ahí a Cardiff, dónde cogí un coche de alquiler para, en algo menos de dos horas, llegar a Tenby. Era mi primera experiencia conduciendo en UK y la verdad es que no estuvo mal. Pensaba que sería más complicado.

Si vais con tiempo suficiente, hay una estación de tren cerca del aeropuerto, aunque tendréis que ir en taxi. Desde allí, con cambio en Swansea se puede llegar al centro de Tenby. La otra opción es volver a Bristol, aunque el viaje a Tenby sería más largo, unas dos horas y media en coche.

Tras un pequeño fallo el meter la dirección del hotel y tener que dar un pequeño rodeo al salir del aeropuerto de Cardiff, conseguí meterme en la M4 y en hora y tres cuartos plantarme en Tenby. Me alojaba en el Albany Hotel, un pequeño hotel tipo B&B que lo regentaban dos jubilados encantadores. Muy recomendable porque además está a 5 minutos del pleno centro. Bueno, en Tenby todo está relativamente cerca.

Aparco con mucha fortuna en la misma puerta del hotel y me voy a dar un pequeño paseo para buscar un restaurante donde comer y de paso tomar contacto con el pueblo. La primera impresión fue maravillosa. Un pueblo encantador.



Five Arch


Tenby Caslte


North Beach


South Beach


Tenby's port


Al día siguiente me levanté tranquilamente y después de desayunar en el centro del pueblo, fui caminando hacia el lugar donde se recogía el dorsal. El pueblo ya estaba en ebullición con la prueba ciclista en marcha. Un ambientado tremendo.

La organización es de 10. Todo muy bien indicado. Flechas para los ciclistas por todos lados e indicaciones para la feria del corredor en cada cruce. El local era la sede de la Organización de LCW (Long Course Weekend) y aparte del pabellón donde estaba montada la feria habían motado carpas para la entrega de dorsales y para el merchandising oficial que, por cierto, era realmente bueno. También la feria con mucho material de triatlón, natación, ciclismo y running con unas ofertas espectaculares en primeras marcas como Arena, 2XU, etc...

De camino veía pasar a los ciclistas que estaban en la prueba de las 112 y 70 millas, y también pude ver parte del circuito por el que íbamos a correr mañana. No pintaba nada bien, porque la zona no tenía ni un trago llano.


Avituallamiento prueba ciclista

Uno más...


Por la tarde, después de comer, pasito por el pueblo para sacar algunas fotos y después me fui al hotel a descansar hasta la hora de cenar que volví a salir un ratito. La verdad es que fue uno de los días pre-maratón más relajados de los últimos tiempos.

El Domingo, al igual que el sábado, amaneció algo nublado y con unos 15 grados. No son ideales, pero no están mal. Desayuno en el hotel y ya, con la indumentaria para correr, me dirijo a la zona de salida. Muy relajado porque realmente estaba todo muy cerca. No esperé más de 10 minutos antes de entrar en la zona de salida en la que sólo estuve esperando, como mucho, otros 10 antes de escuchar el pistoletazo de salida.

El ambiente era tremendo. A mi alrededor verdaderas bestias pardas. Unos armarios empotrados con las pegatinas de la natación y la mayoría con el dorsal amarillo que significaba que habían hecho la natación y la bici en los días anteriores. Muchos de ellos todavía con el tatuaje del dorsal de la natación en las piernas. Y no sólo chicos. También había un buen número de chicas. Bueno, de super-chicas, porque hacer las tres pruebas merece todos mis respetos.

La salida con música motivadora de Ironman (no la película, sino la prueba) y con la moqueta roja transcurriendo por calles estrechas fue realmente espectacular. De las mejores que recuerdo.


Meta sin la alfombra roja que colocarían al día siguiente


El ritmo inicial muy tranquilo. Me dejé llevar por los corredores que tenía alrededor y que, seguramente conocían bien el circuito. Me parecía que íbamos muy despacio, pero ni se me ocurrió acelerar lo más mínimo. Y que bien hice!


Km 2 - Todo en orden


Los primeros 4 kilómetros transcurrían callejeando por el pueblo y al llegar al 5, poco después de pasar el pabellón de la Expo, llegó el primer aviso de la carrera. Una cuesta, bueno, una tremenda cuesta, del 14% en la que el 90% de los corredores íbamos andando. Mal empezábamos si nada más comenzar el Maratón ya estábamos con esas. Al final de la cuesta, el primer avituallamiento que nos vino de maravilla. Ese primer parcial de 5K, dentro de lo esperado 27'21" aunque por el circuito ya sabía que ese ritmo iba a durar bien poco.


No era una exageración mía - Gracias Eduardo por la foto


Y tan poco que duró, porque el siguiente ya se me fue a 32'26" es decir a 6'29" el kilómetro, algo que no había hecho jamás en un segundo parcial, pero es que las cuestas eran realmente inhumanas. Las piernas las notaba bien, cansadas, pero sin problemas musculares y eso era una buena notica.

La carrera discurría por colinas y estábamos realmente altos, porque podíamos ver prácticamente todo el condado. Las vistas y el recorrido hay que reconocer que eran espectaculares..

Poco después del km 15 que paso en 28'12", recuperando un poco el ritmo, se me pone un corredor al lado y me empieza a hablar en castellano. Le pregunto de dónde es y cuando me lo dice me quedo alucinado. Resulta que era de Tapia un pueblo marinero que está a 10 kilómetros de Ribadeo, dónde vivo ahora. Menuda coincidencia!

Me vino muy bien la compañía de Eduardo porque me estaba apalancando un poco detrás de un para de corredores de un equipo de la zona y gracias a él, volví a espabilar un poco. De hecho creo que fue el único tramo de todo el maratón en el que corrí 'de verdad', a pesar de ir todo el rato hablando con él y de los amigos que teníamos en común. Esta es la grandeza de correr por el mundo. Conocer personas y compartir experiencias.

Poco antes del km 20, en un paso muy estrecho llegando a Pembroke dónde estaba el medio  maratón, le dijo que tire que si sigo a ese ritmo, no llego. Nos despedimos y quedamos para después de la carrera en un pub del pueblo.

El km 20 lo paso con un parcial de 28'23", muy parecido al anterior, y el medio maratón, tras un avituallamiento y una tremenda subida en pleno pueblo de Pembroke, lo paso en 2h03m, muy similar al paso de Helsinki y Estocolmo.

Tras dejar atrás el pueblo, me empiezo a encontrar con corredores que iban, muy pero que muy lentos, porque yo tampoco es que fuese muy rápido. Y cada vez más que colapsaban la ya de por si estrecha carretera.

Resulta que eran los corredores del Medio Maratón que habían salido poco antes de que llegara yo y ahora me los encontraba delante. Si ya de por si el circuito era complicado con tantísimas curvas, ahora súmale tener que ir en zig-zag esquivando corredores todos con ritmos dispares.

Tocaba tener paciencia, así que me puse detrás de dos corredores del Maratón y fuimos liquidando kilómetros hasta que ya encontramos al grupo del Medio Maratón que llevaba más o menos nuestro ritmo, consiguiendo así algo de fluidez.

En esa zona, y en muchas otras, hay que destacar el buen ambiente y cómo lo viven los vecinos, que salían a las puertas de sus casas con vasos de agua y mangueras para regarnos porque justo en ese momento el amigo Lorenzo hizo su aparición ya para rematarnos del todo. La temperatura ya estaba por encima de los 20 grados y las piernas cargadísimas. Quedaba mucha carrera y tenía claro que iba a sufrir muchísimo para terminar.

El parcial del km 25 lo hago en 32'01", volviendo a perder el buen ritmo que había llevado en los 10K anteriores. Seguíamos subiendo y bajando y adelantando y siendo adelantados por corredores de la Media.



Momento Mostovoi en el km 31


En el km 31, tras marcar un parcial de 34'12" en el km 30, nos encontramos una tremenda bajada que nos dejaba a pie de playa, algo que podría parecer fantástico si no fuese porque sabía que teníamos que volver en unos pocos kilómetros al que había sido el km 6 de la carrera y eso supondría subir y mucho. No tardamos ni 300 metros en afrontar la cruda realidad. Poco antes de llegar al pueblo de Manorbier una tremenda subida del 16% pasando al lado del Manorbier Castle, nos dejaba en el centro del pueblo dónde empiezo a ver a un montón de corredores parados. No entendía lo que estaba pasando porque no podía ser que tanta gente fuese andando o que hubiese un avituallamiento. Nosotros íbamos por la derecha y ellos se apartaban a la izquierda y nos aplaudían al pasar. Resulta que eran los corredores del 10K que estaban a punto de salir. Pues eso era lo que faltaba para terminar. Diez kilómetros que iban a ser un infierno. En ese punto llevaba 3h26m de carrera y estaba claro que no iba a bajar de la hora en hacer esos últimos 10K, con lo que me iba a ir bastante más allá de las 4h30m.

Dejamos atrás el pueblo y al poco nos empiezan a pasar corredores como balas... Eran los del 10K que estaban en su primer kilómetro. Ahora la mezcla ya era de broma. Los de Maratón con nuestro ritmo y nuestro sufrimiento. Los del Medio Maratón que iban mejor, pero que ya empezaban también a sufrir. Y los del 10K que parecían aviones a reacción. Cada uno en su guerra.

Cuestas y más cuestas, hasta que por fin llegamos al kilómetro 36 que nos dejaba en la carretera por la que habíamos hecho los primeros kilómetros del Maratón. Había pasado el km 35 con un parcial de 43'21", a 8'40" el kilómetro. El consuelo de tontos es que poca gente me adelantaba así que la pájara no era sólo mía. Aunque yo no diría que era una pájara. Simplemente el circuito era durísimo.

A partir de ahí, y tras librar un par de cuestas como pude, mi prominente nariz empezó a oler la meta y, aprovechando que, a excepción de 300 metros a la entrada de Tenby, los últimos 5K eran en descenso y llanos, puse la directa y empecé a correr ya a un ritmo más que decente adelantando a un montón de corredores.

Al llegar a Tenby quedaba esa pendiente de 300 metros donde estaba situada la biblioteca municipal, para luego, tras un giro a la izquierda y otro a la derecha, vislumbrar ya las vallas y esa maravillosa alfombra roja que indicaba que la meta estaba a 195 metros. La entrada en meta espectacular, como en un Iroman, estrechita, con gradas y con un ambiente excepcional. La cruzo con una felicidad tremenda porque por momentos, durante la carrera, pensaba que no iba a poder ni siquiera pasar el corte de las 6 horas. Al final 4h40m03s, mi peor marca, pero una de las que más valoro.


Por fin...
Besito para mis dos amores ❤️


Parciales oficiales


Tras un pequeño paseo hasta el hotel, la ducha y un breve descanso, me voy con Eduardo para tomar esa merecida cerveza y seguir hablando de nuestras vidas. Uno de esos grandes momentos que se te quedan de los viajes. El finalmente terminó en 4h15m un tiempo que hubiese firmado yo con los ojos cerrados al pasar por el Medio Maratón, visto lo visto.



Merecidas pintas con Eduardo


Al día siguiente, un poco más de turisteo y por la tarde/noche regreso a casa, con escala de nuevo en Malaga.

Con este ya van 7 maratones este año en 7 países diferentes y en 7 meses, cumpliendo el plan a rajatabla. Ahora tengo 7 fantásticas semanas para poder recuperar y entrenar bien, cosa que no he podido hacer en estos primeros meses, bien por lesion, bien porque los maratones estaban demasiado juntos.

Gracias a mis dos amores por vuestro apoyo incondicional día tras día. Os quiero mucho ❤️❤️❤️

Como siempre, estadísticas completas en GARMIN CONNECT, fotos del viaje en GOOGLE TENBY y las relacionadas con el maratón en GOOGLE WALES MARATHON



NO RETREAT NO SURRENDER




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