domingo, 22 de noviembre de 2015

92 Jean Bouin




El Domingo 22 de Noviembre se celebraba la 92 Jean Bouin, la más antigua de todas las carreras de Barcelona, aunque la distancia de 10K 'solo' lleva 37 ediciones. Ya lo comenté en posts anteriores, pero me gustaría destacar que aparte de la carrera Open, la de 10K, se celebra también una paralela de 5K, otra de algo menos de 10K con atletas profesionales y multitud de carreras para niños y niñas de todas las edades.

Antes de empezar con lo que fue mi carrera, voy a comentar un tema que me parece gravísimo y es el descontrol absoluto que se ha producido este año en todos los aspectos por parte de la Organización, VIP EVENTS, pero que se manifestó de forma contundente en el acceso a los cajones. Como mi amigo Oscar ya lo definió muy bien en su post, os invito a que lo leáis en este enlace. Mi versión es exactamente la misma. Primero que no estaban bien indicadas la entradas a los cajones, tanto, que incluso yo mismo tuve que saltar una valla para poder entrar acabando el el cajón 1, que no era el mío. En mi caso, no importa mucho, porque puedo salir al ritmo de ese cajón 1, 2 o tres kilómetros sin molestar a nadie, pero el problema es que aquello parecía un arco iris de dorsales. Incluso verdes que son los que tienen un tiempo acreditado mayor de 48' (chicos) y de 50' (chicas). Consecuencia: pues empujones en la salida para apartar a los que iban de paseo y ligero embotellamiento en la primera curva, que me puedo imaginar el caos de los que salían algo más retrasados. Y la solución para esto es más que sencilla. En vez de vallas que puede saltar hasta mi abuela, se han de colocar las vallas altas con puerta de entrada como en la Cursa de El Corte Inglés, Mercé y otras muchas en las que se superan los 10000 inscritos. Así de fácil.

Y segundo, ya que pagamos 17 euros por participar en la carrera, lo mínimo que se le puede pedir a la organización es que tengan camisetas de todas las tallas. Yo no tuve ningún problema en esta ocasión, a pesar de haber ido el sábado, pero al parecer el viernes ya no quedaban tallas de chica S y M y, lo más grave, la Organización ni siquiera consideró hacer camisetas S de chico. Muy bien señores, así se anima a los más pequeños a iniciarse en este mundo del running!!! Que no todos medimos más de 180cm!!!!

Pienso que 17 euros por persona también da para poner un cronómetro en el km 5, como hacen en la Mercé que vale 5 euros y encima son benéficos, al menos para que los que no lleven reloj o se les haya acabado la batería en medio de la carrera (no es mi caso), tengan una referencia de tiempo.

En fin, posiblemente si rebusco encontraría más cosas, pero tampoco me quiero cebar. Hace tiempo que algunas carreras sólo se montan por negocio sin preocuparse ni lo más mínimo del corredor, pero en cualquier caso, la culpa es nuestra por apuntarnos. Un dato curioso. En esta edición no se superaron los 7000 corredores que cruzaron la línea de meta, cuando hace tres años ese número de corredores pasó de 11000. Y no es que hayan abandonado la carrera 4000, es que la gente está empezando a darse cuenta de que se debe ofrecer algo más que el asfalto.

Como ya me he quedado muy a gusto, ahora os cuento cómo me fue a mi. No era una carrera para hacer ninguna heroicidad teniendo en cuenta que sólo habían pasado dos semanas desde el Maratón de Atenas y que apenas había entrenado. Era una carrera para sumar algún puntillo en la Lliga y para volver a coger forma de cara al próximo Maratón que espero sea el de Los Ángeles en Febrero.

El sábado por la mañana, mis niñas y yo nos fuimos hasta el Centro Comercial Las Arenas a recoger el dorsal. La verdad es que no tuvimos ningún problema y pienso que el espacio es idóneo. Eso sí, lo ví, al igual que años anteriores, muy desalmado. Quizás se podría implicar a más patrocinadores para que pusiesen stands o pensar en alguna otra cosa. Esta es crítica constructiva.


























Ya el Domingo, nos pegamos el madrugón y al salir a la terraza ya me encontré con el panorama que nos esperaba. Un frío que pelaba! Hace dos semanas corrí en Atenas a 20 grados y ahora me encontraba con 4..... Winter is coming!!!

Llegamos con mucho tiempo para aparcar por la zona y nos fuimos a tomar un café para ver si entraba en calor. De camino a la zona de salida/meta nos encontramos con Alfred que no se pierde una, y al llegar estuve estirando un poco ya cerca de los cajones que, como siempre, estaban situados en Rius i Taulet. Al terminar me metí un buen calentamiento de 20 minutos, bastante más de lo que es habitual, pero que era necesario dada la temperatura.


























A 15 minutos para la salida me voy hacia mi cajón y ahí empieza el caos que ya conté anteriormente. Tras un pequeño cabreo interior inicial, busco mi sitio y ahí me quedo tranquilamente disfrutando de la diversidad de dorsales. Vamos que el cajón 1 parecía el centro de acogida de dorsales exiliados.

En fin. Después de la salida de los corredores en silla de ruedas, suena el petardazo que indica que es nuestro turno. Al salir tan adelante, no tuve excesivo problema en coger ritmo desde el principio. En esta carrera hay que aprovechar mucho los primeros dos tercios, porque el último es matador. Enfilamos Rius i Taulet, para luego girar a la derecha y bajar por Lleida y Tamarit para luego girar a la izquierda y 'subir' por Entença hasta Gran Vía. Ese es el primer kilómetro y en ese giro a la izquierda es dónde aparece esa especie de corredor conocida como recortador y que casualmente llevan el dorsal que no se corresponde con el cajón desde el que salieron. Evidente... es la única forma de conseguir ir al ritmo (durante poco más de un kilómetro) de los que sí llevan el color correspondiente. El peligro es que al incorporarse lo hacen lateralmente y cruzándose con lo que tropezar y acabar en el suelo es lo mínimo que te puede pasar. Yo soy muy limpio en las carreras, pero en estos casos de recortadores, normalmente pongo el codo a la altura de la boca, así si me voy al suelo, ya le ayudo al otro/a a recoger los piños.
























Los kilómetros 2 y 3 discurren por Gran Vía. Ahí ya me puse a ritmo de crucero aunque bastante más rápido de lo que pensaba. Mi intención, al igual que en las otras carreras que disputé antes del Maratón, era correr a 4'30", pero me encontraba bien y corría muy cómodo por debajo de 4'15". Aprovechando que el km 4 estaba en la bajada del Passeig de Sant Joan (creo, porque no lo vi), aprieto un poco más para luego llegar al 5 en 21'02, con diferencia el mejor parcial del año. Me daba la impresión de que la pájara en el Paralel no me la iba a quitar nadie, pero yo seguía a lo mío.

Poco después del Km 5, al girar en Pujades estaba el avituallamiento. Para mí demasiado cerca de esa curva, teniendo en cuenta que unos metros más adelante teníamos la larga recta del Passeig PIcasso. En fin, para gustos, colores.

Los dos kilómetros siguientes, el 6 y el 7 transcurren por Marqués de la Argentera, Portal de la Pau y Josep Carner y son completamente planos. Mantuve más o menos el ritmo que llevaba y me empiezo a mentalizar de lo que nos espera en los últimos 3 kilómetros que empiezan exactamente en la parte baja del Paralel, en Drassanes.

Y la verdad es que, aunque el ritmo se resintió un poco, subí bastante mejor de lo que pensaba, al menos hasta enfilar Tamarit. Este año, hubo una pequeña, pero notable, variación del recorrido. En vez de subir Paralel hasta el cruce de Tamarit, hicimos una especie de rizo y cogimos Tamarit en la intersección con Calabria. Psicológicamente evitas sentir que el Paralel es interminable, pero el problema es que subes lo mismo recorriendo una poca más de distancia, por lo que es algo más suave, pero desde ese cruce ves el muro que hay al final de Tamarit. Muro en sentido figurado, por la dureza, y en sentido literal porque al final de esa calle está el muro de la Fira dónde se gira a la izquierda para enfilar la temida Lleida que, por si fuera poco, en esta edición han alargado unos 200 metros la subida para poder situar la salida y la meta en el mismo punto y evitar esos últimos metros de Rius i Taulet que eran en ligera pendiente.

En fin, que si ya antes era complicada, esos metros adicionales se hicieron eternos. En compensación al coronar, y después de unos metros para coger aire, la bajada por Guardia Urbana es a tumba abierta. Tampoco me sentí muy mal subiendo después de todo lo pasado en Atenas y hasta adelanté a unos cuantos corredores. La bajada a fuego y después del giro a la izquierda dónde ya enfilas la recta de meta hice mi sprint particular hasta dónde estaban Yoly y Fa para coger a la pequeñita de la mano y hacer los últimos 150 metros juntos.






















No miré el reloj al cruzar la meta porque iba pendiente de mi niña, pero sabía que había bajado bastante de 44' y para mi eso ya era todo un éxito. Lo que no me esperaba cuando finalmente paré el Garmin y vi el tiempo era que me había acercado muchísimo a los 43'. Al final, con los segundos de más, el tiempo neto fue de 42'58" de largo, mi mejor marca del año y la tercera mejor si contamos también todo el 2014.


Forjando una Campeona!

Me queda una semana de cierto relax que terminaré con la Cursa de La Sagrera y a partir del 1 de Diciembre, dos largos meses de entrenos y carreras que me dejarán a las puertas del Maratón de Los Ángeles si todo sale bien y las lesiones me respetan.

Gracias a mis dos niñas por esos madrugones que os metéis y a ti Yoly por las fotos que adornan mis crónicas. Espero que te recuperes pronto y que pueda escribir una en la que los dos seamos protagonistas.


Mis dos amores
























Estadísticas completas en GARMIN CONNECT y fotos en GOOGLE FOTOS


NO RETREAT NO SURRENDER

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