domingo, 9 de noviembre de 2014

50 Behobia - San Sebastián




El Domingo 09 de Noviembre del 2014 se celebraba la 50 Edición de una de las carreras ma clásicas del circuito nacional, la Behobia-San Sebastian. Hacía tiempo que me apetecía correrla porque todo el mundo me había hablado muy bien de ella y sobre todo del ambiente que la rodeaba. No era el mejor momento para poder correrla en condiciones ya que tan solo tres semanas antes había corrido el Maratón de Amsterdam, pero aprovechando que iba un nutrido grupo de amigos, no quise desaprovechar la ocasión.

Así que cuando se abrió el plazo de inscripción allá estábamos todos pendientes de hacernos con un dorsal, porque, al más puro estilo concierto de Bruce, las plazas se agotan en el día,  y estamos hablando de 30000 corredores!! Cosa seria.

Pues después de intentarlo durante toda la mañana llegó un punto en el que la página no me dejaba cerrar la inscripción y fruto de la desesperación le mande un mensaje a mi amiga Nan diciéndole que lo sentía mucho pero que yo no les iba acompañar.  Un buen rato después me llama y me dice que su pareja, Fran, había reservado un dorsal extra para mí. Con eso y el piso que había alquilado su hermana Rosa cerquita de Anoeta, ya teníamos el plan en marcha aun cuando todavía faltaban un par de meses.

Recogida del dorsal en Anoeta
Había renegado lo mío con el tema del proceso de inscripción pero he de decir que salvo ese pequeño contratiempo todo lo demás que rodea a esta carrera esta maravillosamente bien organizado. Desde la web de la Behobia hasta la fantástica aplicación móvil que te guía perfectamente hasta la linea de salida indicándote cuando y donde has de recoger el dorsal, el cajón que te corresponde, el tren que has de tomar y la hora de la salida porque hay muchas diferentes para hacerla escalonada y que todo el mundo pueda correr sin agobios desde el mismo inicio.

Salí de Barcelona el sábado por la mañana con una previsión de tiempo más que incierta para el Domingo. Se preveía una carrera épica con frío, lluvia y viento. Llegué para comer y allí esperé a Nan, Fran, Manu, Rosa y Ana, que habían elegido el tren para desplazarse a la preciosa Donosti. Que diferencia con Amsterdam donde si no es por Ronald y Carol hubiese estado mas sólo que la una.

Llegamos al apartamento y cual universitarios en su primer día, reparto de habitaciones. A mi me tocó la Suite, con cocina, tele y terraza, o sea, el sofá... La verdad es que el piso estaba genial y hasta el sofá-cama era cómodo. Lo había cogido Rosa a través de www.airbn.com y fue un gran acierto sobre todo por la ubicación, muy cerca del centro neurálgico de la Behobia y no demasiado alejado del centro de Donosti para ir a recoger el dorsal y visitar la expo que estaba en el Velódromo de Anoeta y donde tuve la oportunidad de estrecharle la mano a Martin Fiz. Después de haberlo hecho también con el gran Abel Anton en Sevilla, ya solo me falta Roncero, hablando de los clásicos,  claro está. Al terminar el paseo tocaba relajarse con una cervecita y unos pintxos así que nos acercamos a un bar y... Casualidades de la vida, nos encontramos con Oscar Cuisidó un amiguete con el que coincidimos en casi todas las carreras de Barcelona. Comentamos nuestros diversos planes de carrera (había para todos los gustos) y nos despedimos deseándonos suerte. Al salir decidimos dividir el grupo. Mientras Rosa, Manu y familia se iban al centro a tomar unos pintxos, Nan, Fran, Ana y yo nos quedamos por la zona cenando.

Velódromo de Anoeta
Con Oscar de Pintxos

Regresamos a una hora prudencial y empezamos a preparar todo para el día siguiente y a coordinarnos, o mas bien, descoordinarnos, para ir a Irún y sobre todo para encontrarnos al fina, porque todos salíamos en horarios distintos menos Rosa y... Manu!! Manu? Pero si este hombre venia de acompañante! Pues no. Se tenía guardada la sorpresa e iba a ser de la partida, como se suele decir.

Los primeros en salir éramos Fran y yo que saldríamos del mismo cajón porque había decidido acompañarlo y así disfrutar de la carrera y apoyarlo en los momentos complicados en caso de que llegasen. Llegamos a la estación de Anoeta y nos montamos en el primer tren que pasó. Era espectacular. Completamente lleno de corredores y un ambientazo tremendo. Me recordó mucho al metro el día de la Maratón de NYC. Media hora de viaje y llegamos a nuestro destino. Bajamos y decidimos ir caminando en vez de coger las lanzaderas de la Organización.  El día,  al contrario de lo que pensábamosamaneció fantástico. Con frío pero nada de lluvia e incluso con el sol intentando asomar entre las nubes. Antes de calentar nos dio tiempo a ver la primera salida. La de los pros, con Roger Roca, Juan Carlos Hernandez, Rafa Iglesias y otros muchos que no se quisieron perder este 50 Aniversario.

Los más madrugadores

Después de calentar directos a nuestro cajón que resulta que no era un lugar fijo como suele ser habitual, sino que unos voluntarios portaban la pancarta con los números de dorsales que englobaba el cajon y todos en procesión los seguíamos durante un kilometro hasta que nos dejaban en la linea de salida una vez habían marchado los corredores del cajón anterior. Perfecto! Una organización de 10!

Y por fin nos tocaba correr! Al son del Ritmo de la Noche empezamos a dar las primeras zancadas, sin ningún problema de atasco ni embotellamiento. Los primeros km ya anunciaban carrera complicada y tipo montaña rusa, tal y como marcaba el perfil y como comentaban los veteranos. Hasta el km 6 no tuvimos demasiado problema. Manteníamos un ritmo alrededor de 5' y bastante cómodos. Llegábamos a la primera prueba de fuego, el puerto de Gaintxurinzketa con un buen desnivel, pero sobre todo con una longitud considerable, cercana al kilómetro y medio. Ahí empezaron los pri eros problemas. Vi que Fran se quedaba y me comenta que tiene un dolor en la parte superior de los cuádriceps,  así que entre los ánimos de la gente reducimos el ritmo y vamos subiendo poco a poco que es lo que hay que hacer en estos casos. Coronamos y en la bajada se recupero muy bien volviendo de nuevo a nuestro ritmo objetivo. Pasamos por Errentería entre un aluvión de gente que ya nos encargábamos nosotros que animaran aunque no hacía mucha falta. Ahi coincidimos con un grupo de corredores disfrazados de payasos y que empujaban un carrito de bebe, pero que en vez de bebé levaban un altavoz con el Thunderstruck de ACDC sonando a todo trapo.

Mucho catalán y algún gallego....

Así con este buen rollo llegábamos al final pueblo donde una corta, aunque bastante picada cuesta, nos dejaba en lo alto de Puerto Pasaje. Bajamos y nos tomamos el gel que llevábamos para afrontar los últimos 6K de la Behobia. Falta nos hizo, porque el temido Alto de Miracruz realmente era tan duro como nos lo habían pintado. Serán unos 700 metros de un desnivel considerable, sobre todo teniendo en cuenta que estamos en el km 17 de carrera a tres del final y con las piernas ya cargadas del esfuerzo.



A partir de ahi y, salvo un pequeño falso llano, todo cuesta abajo hasta la meta, una meta situada el el Boulevard y a la que llegas después de una fantástica recta de casi dos kilómetros repleta de arcos de publicidad y gente animando sin descanso. Realmente espectacular!!!

Ambientazo increíble

Cruzamos en 1.46.44 aunque en esta ocasión lo del tiempo había pasado totalmente a un plano secundario porque lo más importante de esta carrera es disfrutarla y empaparse de su ambiente. Maravillosa! Y maravillosa la gente vasca! Aupa Euskadi!!!



Y después de cruzar la linea de meta y recoger la medalla, llegó nuestro caos organizativo. Habíamos quedado en la carpa de masajes con Ana, pero no la encontrábamos por ningún lado, así que nos fuimos a ver si veíamos entrar a Nan. Esperamos y esperamos pero no aparecía. Cada vez hacia mas frío y allí no llegaba nadie.  Al final aparece Manu y mas tarde Rosa. Total que nos quedamos casi hasta ver al ultimo por si le había pasado algo. Decidimos volver al punto de encuentro y allí los encontramos a todos tan felices. Bueno, a pesar del frío que chupamos la cosa no pasó de anécdota. De ahí al piso, ducha y maravillosa comida organizada por Manu para después de un pequeño relax en casa salir de nuevo a la zona vieja a tomar unos zuritos y unos pintxos para cenar y dar por liquidada la 50 Edición de la Behobia. No me preguntéis si repetiría porque no lo dudaría ni un instante. Es más, debería ser obligatoria para todo corredor amante de este deporte.

Equipo de corredores al completo, pero no me olvido de nuestra fotógrafo Ana :)



En el apartado de agradecimientos, ni que decir tiene, mis compañeros de viaje que han hecho que la experiencia haya sido muchísimo mejor de lo que uno se podría imaginar antes del viaje. Muchas gracias chicos. Sois la caña!!!!!

Para no cambiar las costumbres, estadísticas completas en GARMIN CONNECT y reportaje fotografico en GOOGLE+


NO RETREAT NO SURRENDER!!!


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