domingo, 4 de mayo de 2014

29 Maratón de Hamburgo (HASPA Hamburg Marathon)





El Domingo 4 de Mayo se celebraba la 29 edición de la Maratón de Hamburgo (HASPA Hamburg Marathon) Sería mi décima participación en una Maratón y mi segunda incursión en tierras germanas después de haber corrido hace dos años la Maratón de Berlín.

Las previsiones de la carrera eran confusas. Por un lado notaba que mis piernas y mi cuerpo se encontraban perfectamente, pero por otra parte llegaba a esta carrera con una considerable falta de entrenamientos debido a las dos lesiones casi consecutivas de rodilla y gemelo. No había podido hacer ni la mitad del plan de entreno que tenia previsto. Pero los maratonianos tenemos siempre esa reserva en el cuerpo y al final todo queda reducido a las condiciones que se den el propio día de la carrera.

El viaje empezó con una cierta dosis de suerte. Confiado porque tengo la estación de tren al lado de casa salí un poco justo y medio minuto más y lo pierdo. Desde luego si calculaba tan bien los tiempos de la maratón, me iría de cine.

En el tren el chico que tenía a mi lado se fija en mi chaqueta de la Maratón de NYC y nos ponemos a hablar sobre carreras. El era triatleta y sufría bastante de lumbalgia según me comentó. Estos son los maravillosos momentos de estos viajes. Esos minutos que compartes con gente desconocida que hacen una pequeña aparición en el libro de tu vida para luego desaparecer de la misma forma que habían llegado.

Ya en el aeropuerto me encuentro con Alfonso y su mujer Cristina con los que comparto uno de nuestros tradicionales desayunos. Ellos también se marchaban a Alemania, aunque en su caso por motivos de trabajo y a Dusserdorf. Nos despedimos y continúo la aventura en solitario.

Vuelo muy cómodo directo desde Barcelona con Norwegian (www.norwegian.com) y al llegar a Hamburgo toca empezar a manejarse con el tema del transporte. Yo suelo ser bastante previsor para que todo vaya sin demasiados contratiempos y ya me había informado previamente de las líneas de tren S-Bahn y de metro U-Bahn y de los tipos de billete, diario o semanal. Viene todo muy bien detallado con precios y mapas en la página www.hvv.de aunque a la hora de la verdad me costo un poco dar con el billete adecuado. El billete al centro desde el aeropuerto vale 3 euros y la mejor opción para moverse por Hamburgo es el billete diario que cuesta 5.90eur. Una de las opciones mas rápidas para llegar al centro es coger la línea S1 en el aeropuerto hasta Ohlsdorf y ahí cambiar a la línea azul de metro U1, con la que ya te puedes desplazar a donde quieras. En caso de querer ir directamente a la Feria, lo mas recomendable es ir hasta la estación de Kellinghusenstrasse y ahí cambiar a la línea amarilla U3 hasta Sternschanze que te deja a 300m de la Feria. En alguna web había visto un billete semanal por 12eur aproximadamente, pero una vez allí te das cuenta que realmente no existe. Así que una vez solventado el tema del metro, directo al hotel y a relajarse durante un par de días.


El hotel al lado de la Torre de Comunicaciones de la Feria (Messe)

Para esta Maratón había decidido tirar la casa por la ventana y coger el hotel que esta al lado de la Feria, el Mercure Hamburg Mitte  Debo decir que fue una gran elección,  aunque no apta para mochileros. La salida a 200 metros de la puerta, el metro a 300 y un precioso y enorme parque, el Planten Un Blomen al lado por si apetece salir a rodar un poquito y soltar piernas el día anterior. O simplemente por si te apetece dar un tranquilo paseo por sus enormes jardines entre los que destacaría el japonés, con su riachuelo y pequeñas cascadas.

Por la tarde una vez registrado en el hotel, salí a comer y quede con Sebastian, compañero de trabajo de la delegación de Survitec en Alemania y que estaba de paseo en bici con su novia Eileen. Tomamos una cerveza en la terraza donde yo había comido y luego me llevaron a un pub muy chulo al lado del lago desde dónde se puede ver la puesta de sol (cuando no hay nubes :) )


Un poco de energía...

El Viernes salí de paseo en busca de la línea azul y reconocer los últimos metros del circuito. El ultimo km dividido en dos partes. La mitad en pendiente, que se hará dura y la parte final en descenso que vendrá muy bien si hace falta apurar para conseguir alguna marca. Después uno de mis clásicos,  la Haystack Salad del HRC, antes de seguir con el  paseo de reconocimiento. Km 12,5 problemático. Va por la zona del puerto y esta en obras. La calle se estrecha muchísimo. Son unos 300m. Me imagino que no iremos muy apretados a esa altura. Después me acerqué hasta la zona del ayuntamiento y del lago pequeño de un kilómetro más o menos de perímetro y que debemos bordear del km 16 al 17. Con esto, di por terminada la primera parte de la supervisión del circuito, dejando el resto para el sábado

De regreso al hotel paro en la Expo que aquí se llama Endurance y que se encuentra en uno de los pabellones de la Feria de Hamburgo (Messe) y que ya conocía bien porque había estado antes por motivos de trabajo. Todo muy bien organizado y sin mayores problemas para recoger el dorsal, aunque tuve que soltar un euro para que me imprimiesen el comprobante de inscripción que no me habían enviado por mail. El dorsal te lo imprimen en el momento con lo que no pierden tiempo en buscarlo. El ambiente era muy bueno y el montaje de la zona de salida y meta ya estaba bastante avanzado.


Entrada a la Expo - Endurance

De ahí directo al hotel a esperar a mi amiga Susana. Hacía unos cuantos años que no nos veíamos y esta era una buena oportunidad ya que vive a sólo dos horas de Hamburgo. Muchas cosas de las que hablar y entre ellas la organización y planificación de los puntos de encuentro durante la carrera. Un par de cervecitas, cena y a descansar.

El sábado tocaba acompañar a Susana a ver todos los puntos dónde nos íbamos a encontrar y de paso conocer el resto del recorrido que me quedaba pendiente. Salimos tranquilamente y empezamos a caminar desde la salida en dirección al primer punto que es en el km 1.5. De ahí al puerto, donde había marcado el punto 2 y que se correspondía con el km 12.5. Aprovechamos para dar un paseo por el puerto antes de dirigirnos al metro para llegar al punto 3, en una de las esquinas del lago pequeño. Ahí estaba el km 16 y el 17. En el metro nos encontramos con Juan un chico español que vivía en Londres y se enfrentaba a su segunda Maratón. Su intención era bajar de 3h15m espero que lo haya conseguido. Tenia 1h25m en media maratón, así que ni debería tener problema.

Del lago pequeño volvemos al metro y nos dirigimos hacia el km 24 de la carrera, una zona bastante alejada del centro de Hamburgo pero con un parque y unos canales muy bonitos. No creo que haya por ahí mucho ambiente, pero es una zona bonita para correr. Y también descubrimos que es una zona ideal para comer. Plato de pasta como mandan los cánones del buen corredor y a continuar nuestra ruta que nos llevaria hasta el km 36 uno de los km clave de cuakquier maratón. Ahí ya más o memos sabes de lo que serás capaz. Me llevé una grata sorpresa porque el tramo que vimos era en continuado descenso, lo cual es de agrader a esas alturas de la carrera. De nuevo cogemos el metro que ya nos llevaría directamente a la zona de meta, a sólo 300m de la llegada. Una llegada que ya estaba completamente vallada y con las gradas montadas. Me la imaginaba espectacular el domingo por la mañana.


El km deseado por todos... De ahí, sólo un paso a la gloria

Descanso en un precioso parque que hay al lado de la meta y un par de horas de relax en el hotel antes de ir a cenar a un japonés,  tradición que cogí en Berlín con mi gran amigo Matías y que vengo repitiendo siempre que puedo.

Y llegó el día de la carrera. Ni siquiera hizo falta que sonase el despertador. A las 0615 ya estaba despierto y con los nervios que siempre preceden a una Maratón. Me levanto y para no romper con las costumbres desayuno con magdalenas y te rojo. A mi me va bien, así que no hay por que cambiar. Ducha y a preparar todo. Vaselina por doquier, equipación celeste y a estirar bien que hoy los músculos van a tener que esforzarse bastante mas de lo habitual.

El día amaneció completamente nublado y con una temperatura a las 0700 de la mañana de 6 grados. La previsión era que se mantuviese entre 6 y 12 durante toda la carrera, lo cual seria un buen síntoma siempre y cuando no soplase viento frío del Norte. Hay que tener en cuenta que estamos en Hamburgo y cuando sopla Norte viene helado, lo que para la respiración es fatal.

A las 0800 bajo de la habitación para dirigirme a la zona de salida. Eso sí,  bien abrigado con una manta térmica porque la rasca es de campeonato. Tenía la intención de correr con camiseta térmica por debajo de la Celeste, pero al final decidí no llevarla para ir mas ligero. Ya pesa bastante mi querida camiseta de Mostovoi.


Bien protegido con la manta térmica listo para la batalla

La organización perfecta en todo momento. A mi me tocaba el cajón C, por lo que, en principio, tendría una salida relativamente cómoda,  teniendo en cuenta que la numeración de los cajones llegaba hasta la N, donde estaban todos los corredores que no habían marcado tiempo objetivo. Al llegar al cajón me doy cuenta que realmente estaba muy cerca de la salida. De hecho tenía justo delante el globo de las 3 horas. Fueron 15 minutos realmente emocionantes. No sé que me pasa en las maratones, pero me da un subidón en el cajón que hasta casi se me saltan las lágrimas. Con puntualidad alemana, a las 0850 daban la salida a los corredores en silla de ruedas y a las 0900 en punto comenzaba la que sería mi décima Maratón con una ligera llovizna que sólo duró cinco minutos.


Listo para entrar en el cajón

La salida realmente espectacular con gradas repletas de gente a ambos lados del circuito que no paraba de gritar y animar. El circuito vallado los primeros 400 metros daba paso a una larga avenida a lo largo de barrio de St. Pauli donde a la derecha dejábamos el estadio del equipo del barrio para llegar a la estación de metro donde giraríamos a la derecha para adentrarnos en la famosa calle Reeperbahn, uno de los mas grandes centros de ocio nocturno europeos. Por ahí ya había escuchado a unos extranjeros (parecían rusos) mencionar a Mostovoi al ver mi camiseta, para luego soltar un 'Viva Celta' que siempre me llega al alma. Y un poco más adelante me junto con unos españoles que también me saludaron al ver la Celeste. Ellos iban a intentar terminar en 3:15 así que me despedí y seguí a mi ritmo para no desgastarme demasiado.

Al terminar el kilometro y pico que mide Reeperbahn, entramos en el barrio de Altona, zona donde se encuentra una de las dos estaciones de tren de la ciudad y que en su parte más occidental es mayoritariamente residencial. Aquí, del km 2,5 al 5 más o menos, nos encontramos con una larga cuesta. Aunque no era demasiado pronunciada, no paraba de subir. Y ya lo decía Newton 'Todo lo que sube, baja'. Justo en ese tramo de la carrera, el primer susto. Empiezo a notar molestias en el gemelo que tenía mal. Me asusto un poco y se me empieza a pasar por la cabeza que si esto va a más no podré terminar la carrera. Afortunadamente sólo fue un susto y al cabo de un par de kilómetros las molestias desaparecieron. Pero aparecieron otras.... Unas tremendas ganas de mear. No quería parar porque llevaba el ritmo deseado 4:50 pasando el primer parcial de 5K en 24:15, exactamente lo que había planeado. Pero no iba a poder aguantar y era demasiado pronto como para hacérmelo por encima. Si fuese al final y con opciones de marca, ni lo dudaría, pero quedaba mucho, así que aprovechando una larga cuesta abajo, paro y me reincorporo aumentando un poco el ritmo para compensar los segundos perdidos. No me costó mucho, porque la bajada era de campeonato. El km 10 lo paso en 48:45, 15s más de lo previsto, pero corriendo muy cómodo.


Km 12.5 - Todo en orden


El km 11 nos dejaba en el famoso puerto de Hamburgo por donde iban a transcurrir los siguientes 3K y donde había quedado con Susana para la foto de rigor. El ambiente en esa zona era tremendo ya que la gente aprovechaba que la parada de metro Landungsbrucken (U3) te dejaba a pie de carrera, o en el puente que cruza la carretera. Allí se encontraba una multitud chillando y animando sin parar. Poco después me enganché a un grupito con el que fui casi hasta el km 17. Antes, pasamos por un túnel donde me imagino que todos, al igual que yo, perdimos la señal GPS de los relojes y donde estaba la alfombra del km 15. Lo paso en 1:12:45, exactamente en el tiempo previsto. Había recuperado los casi 30s de la parada forzosa.

Pasamos por delante de la estación Central de Hamburgo para bordear el lago pequeño Binnenalster, dónde de nuevo el ambiente era tremendo, y dirigirnos hacia lo que seria, sin duda, la parte mas complicada de la Maratón. En ese momento, sobre el km 18 me empiezo a dar cuenta que ya no voy tan suelto como antes y, aunque seguía a ritmo de MMP sabía que no lo iba a poder mantener hasta el final. Esa parte que iba del km 16 hasta el 34 era de toboganes continuos, combinada, bien es cierto con tramos llanos. Los toboganes no eran pronunciados pero sí bastante largos, y a esa altura de la carrera, 16k son muchos para correrlos así. Poco antes del km 19 mientras bordeábamos la parte este de lago Aubenalster, me adelanta una pareja que se me queda mirando con los ojos como platos y que resultó ser de Pontevedra. Alucinaban con la Celeste de Mosto. Cruzamos un par de palabras y cada uno a lo suyo...

En el km 20 me esperaban Sebastian y Eileen que se habían hecho con unas banderitas españolas para animarme. Me hizo realmente ilusión verlos. Es bueno sentir los ánimos de los amigos cuando la cosa se pone complicada. Ahí ya les dije que me iba a costar terminar. Aunque seguía a buen ritmo, las piernas no estaban tan ligeras como las sentía en Valencia. Y con estos pensamientos rondando mi cabeza llegaba a la mitad de la carrera, el km 21,0975 que paso exactamente en 1:43:00 La verdad es que iba exactamente como lo había planificado.


























Pero a partir de ahí,  empezó el calvario. Del arco del medio maratón hasta el km 23, la larga subida a la que nos tuvimos que enfrentar terminó con las pocas reservas que me quedaban. Estábamos en Stadpark, el parque mas grande de la ciudad, donde se encuentra el planetario y donde habíamos comido el día anterior. Llego muy cansado al km 24 donde por fin consigo ver a Susana que me da los dos geles que necesitaba para el resto de la carrera. Le digo que voy bastante mal y sigo sumando kilómetros ya con las esperanzas de conseguir la mínima para Boston pérdidas y con el único objetivo de acabar la carrera en un tiempo decente. El ritmo había caído por encima de los 5 min/km y ya no lo iba a recuperar.

El km 30 fue el elegido para dar descanso a mis piernas. El parcial se había disparado a 27 minutos y me encontraba realmente cansado. A partir de ahí, un drama. El km 32 estaba en la zona de Ohlsdorf con mucho ambiente que no pude disfrutar como me hubiese gustado y que fue dónde me adelantó el pelotón que iba con el globo de las 3h30m. Visto, lo visto, en un arrebato al pasar por un avituallamiento, y a ritmo de Blurred Lines de Robin Thickle, decido pararme a bailar en medio de la calle para júbilo de los presentes. A ver si así se soltaban un poco los músculos y podía continuar con la carrera. Poco después,  sobre el kilómetro 35, (dónde marco un penoso parcial de 35 minutos en 5K, baile incluido), vivo uno de los momentos de la carrera. En un balcón,  3 chicas, un chico tocando la guitarra eléctrica a todo trapo y al lado otro disfrazado de Darth Vader, celebrando el día de Star Wars. La verdad es que parece que me vinieron muy bien tanto el baile, como la distracción (y los geles) porque desde ahí hasta el final conseguí poder correr de forma continua, excepto en un pequeño tramo del último km que ya aventuraba el sábado que iba a doler, y por el que tuve que caminar un poquito para coger fuerzas y poder cruzar la línea de meta con cierta dignidad, después de todo el sufrimiento. Una palmada en la espalda de un corredor alemán me ayudo a arrancar de nuevo para seguirlo hasta la línea de meta donde la gente nos animaba desde las gradas montadas específicamente para la Maratón. Cruzo en 3h50m17s en lo que fue mi décima Maratón. De momento he conseguido no abandonar en ninguna que no es poco, y también de bajar de las 4h en esta, que no lo tenía nada claro cuando iba allá por el km 32.


La línea de salida y meta... ESPECTACULAR!!!


Y finalmente cayó la décima!!

Los que me conocéis,  sabéis que esta Maratón la había escogido para intentar hacer la mínima para Boston, que era 3h25m Hasta la mitad todo iba bien, pero no pudo ser. Las razones para escoger Hamburgo eran fundamentalmente dos. Una, porque ya había estado y esta ciudad me encanta, y la otra porque tiene el cartel de ser una de las mas llanas de Europa. Yo, personalmente discrepo. Quizás porque iba más cansado de lo que debiera igual había tramos que los veía mas cuesta arriba de lo que eran, pero llana, como por ejemplo Valencia, no lo es. Eso sí, si se llega bien preparado (cosa que yo no pude por las lesiones), del km 34 al final, es prácticamente en bajada, con lo que no debe resultar demasiado complicado mantener buenos ritmos. El problema son los km anteriores que minan bastante las piernas.

Con respecto a la organización,  todo casi perfecto. Es una carrera Gold de la IAAF así que está todo mu controlado. Avituallamiento cada 2.5K a partir del km 5 y agua, bebida energética, geles, fruta y esponjas. Todo muy bien y en vasos de cartón para poder doblarlos bien y beber sin ducharte. El único pero que yo le pondría es que los avituallamientos estaban sólo en un lado del circuito, con lo que a veces era un poco complicado y peligroso coger la bebida o comida por culpa de los cruces de los corredores. Salvo eso todo muy bien. Nada mas cruzar la línea de meta, medalla, photocall y nos dirigían al pabellón A1 dónde estaba el área del atleta con comida, bebida, servicio de duchas, masaje y área de reunión. A la salida del pabellón también tenías la opción de grabar tu marca en la medalla.

A los que hayáis llegado hasta aquí leyendo, felicitaros por la paciencia. Os habéis ganado el cielo :) Hay que tener valor para tragar toda esta parrafada, pero simplemente quería explicar con el máximo detalle posible mi experiencia por si le puede servir de ayuda a algún otro corred@r . Muchísimas gracias a tod@s por vuestros ánimos y mensajes de apoyo y en particular, en esta ocasión, a mi buen amigo Alfonso al que le hacía especial ilusión que le dedicase esta crónica. Lástima que no te haya podido dedicar un mejor tiempo final.

Hamburgo ya es historia y mi cabeza ya está pensando en Amsterdam donde el 19 de Octubre volveré a intentar conseguir esa mínima. Espero que las lesiones me respeten y pueda seguir fielmente mi plan de entrenamiento,  algo fundamental para afrontar cualquier reto. Hay una máxima en el mundo running que se cumple siempre: 'El running siempre te devuelve lo que tú le has dado' Si no has entrenado lo suficiente, lo pagarás,  y si lo has hecho, seguramente obtendrás los resultados esperados.

A falta de las fotos oficiales, podéis ver el reportaje fotográfico en GOOGLE+ y los parciales, recorrido, etc en GARMIN CONNECT. Por cierto, en la esquina superior derecha se puede cambiar de millas a km :) 

Para terminar, os dejo el espectacular vídeo oficial de la carrera.



Salud, kilómetros y hasta la próxima!!!

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