domingo, 30 de junio de 2013

XXIII Cursa Villa Olímpica



Rodaje tranquilo para soltar piernas de cara a la carrera de mañana. El paseo irreconocible sin gente y el tiempo, aunque no es del todo bueno, con bastante bochorno que me hizo acabar empapado de sudor a pesar de ir relajado. Mañana intentaré bajar de 43'

Llegaba con mucha ilusión a mi primera participación en la Cursa Villa Olímpica después de la retirada en La Maquinista y de mi buena recuperación en la de Sant Joan Despí la semana pasada.

El día era muy caluroso. Quizás demasiado para una carrera de 10K que son siempre muy exigentes porque vas a tope de principio a final. Yo había quedado con Fernando en el Arc de Triomf para ir rodando tranquilamente hasta la salida en la que fue la Villa Olímpica en los JJOO de Barcelona '92. Un par de km para entrar en calor.

El ambiente era realmente bueno. La mayoría con la preciosa camiseta amarilla con mangas recortadas que nos dieron con la bolsa del corredor. Una de las mejores que me han dado en mucho tiempo.

Después de otro breve rodaje por la zona, ya nos fuimos a la zona de salida. Una salida que esta vez tenía sorpresa, ya que la iba a dar Antonio Rebollo, el mismo que hace 21 años encendió el Pebetero del Estadi Olimpic de Montjuic. Y la tuvo que dar dos veces, porque primero salieron los corredores que participaban en la cursa de 5K y diez minutos después los que participábamos en la de 10K.

El gran Rebollo dando la salida

La salida, a pesar de la gente y de tener que esquivar el pedestal que estaba en el medio del circuito y desde dónde Rebollo lanzó las flechas, fue bastante limpia. No me esperaba salir tan rápido, pero el primer kilómetro lo hice en 4:05. Sabía que no podría mantener ese ritmo, pero era muy bueno para poder conseguir una buena posición inicial.

Cuidadin con el pedestal. Fernando (de blanco a mi izquierda) iba directo!!

En el Km 2 Fernando me pasa, y llegando al Km 3 empiezo a sentir molestias en el tendón izquierdo. Mala señal. Bajo un poco el ritmo, pero las molestias continúan, al punto de que en el Km 4 pasan de molestias a dolor. Aguanto un poquito más viendo cómo me pasan muchos corredores y en el Km 5, justo dónde estaba el avituallamiento, decido parar. Segundo abandono en el mes de Junio.

Paseito, largo largo hasta la zona de meta donde me quedo a esperar a Fernando que llega con la cara desencajada del tremendo esfuerzo. No sólo él, sino que todos los corredores llegaban bastante mal del tremendo bochorno que hacía.

Las consecuencias de esta carrera fueron 5 semanas de parón completo con fisio y radiofrecuencia y el tendón realmente tocado, al punto de que al día siguiente apenas podía apoyar el pie izquierdo. Afortunadamente paré, porque de haber continuado me lo hubiese dañado muchísimo mas. Carrera para olvidar, pero para marcar como tarea pendiente para el año que viene.


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