domingo, 17 de marzo de 2013

14 Media Maratón Vig-Bay



Llevaba ya unos años con la idea de correr esta Media Maratón por varios motivos. Uno porque me habían hablado muy bien de ella, otro porque el circuito es de los más bonitos de España y el más importante, porque es la carrera que, no sólo se disputa en mi ciudad, sino que la salida es justo en dónde hace ya unos cuantos años, empecé a dar mis primeros pasos como corredor. Unos pasos por la arena de Samil junto a mi gran amigo Matías y que me ha llevado a correr Maratones en NYC, Roma, Berlin, Paris, Barcelona, Donosti, Madrid y Sevilla.

Con estos pensamientos llegaba el sábado 16 a Vigo con una gran ilusión, aunque no en las mejores condiciones físicas posibles dado el desgaste de los dos últimos meses con la Maratón de Sevilla y otras 5 Medias más. Así que la idea era disfrutar de la carrera al máximo y sobre todo disfrutar con mis amigos. El tiempo estaba realmente malo. El sábado llovió casi todo el día y para el domingo también daban lluvias, por lo que estaba totalmente mentalizado para una carrera pasada por agua.

Después de comer con Carlos y Marién que me trataron estupendamente todo el fin de semana acogiéndome en su casa, quedé con Matías para ir a recoger el dorsal. No había demasiada gente y menos mal, porque aunque estaban organizados, el sitio era bastante pequeño para acoger a los 4000 corredores. Así que, en este sentido, no puedo opinar sobre la organización porque concretamente nosotros no tuvimos ningún problema.

Cafecito en Samil para comentar la táctica de carrera durante el cual ya descarté una de las posibilidades que era correr con Matías hasta el kilómetro 10. Iba a ir a un ritmo de 4:00-4:05, algo para lo que yo no estoy preparado, al menos en una Media Maratón. Además me comentó Matías que había unos kilómetros duros entre el 3 y el 6. Fue ahí cuando decidí mi táctica. Salir fuerte para colocarme bien en carrera, regular esos tres kilómetros y después darlo todo hasta Baiona.

Por la noche tocaba quedada con Nano, que no había podido preparar la carrera como el quisiese pero que llegaba con toda la ilusión del mundo. Cenamos ensalada y pasta y estuvimos charlando un buen rato de running, Bruce, El Fantasma de la Opera y demás... Una buena previa.

Con todo esto y el cansancio del madrugón, la verdad es que dormí bastante bien y me levanté con muy buenas sensaciones. Unas sensaciones que todavía mejoraron cuando abrí las cortinas y vi que no había una sola nube en el cielo y que lucía un fantástico sol. Lo que iba a ser una carrera pasada por agua se convirtió en una carrera con riesgo de golpe de calor, porque además la salida era bastante tarde, a las 1030, por lo que mi llegada prevista a Baiona sería sobre las 1210.

A las 0900 me recoge Matías y nos vamos a Samil, la zona de salida. La verdad es que a pesar de que había bastante tráfico y coches, pudimos aparcar sin problema. Nos fuimos a dejar la ropa a los camiones de MRW. En el camino, me encuentro con Alex y Jessyka, dos grandes celtistas. Alex corría y a Jessyka le tocaba la tarea de animar. Tampoco hubo problema en dejar las bolsas en los camiones que las llevarían a Baiona. Allí la recogida no iba a ser tan sencilla como la entrega.

Después, un pequeño rodaje en el que nos encontramos con otro Alex, también gran celtista y compañero de Universidad, con Jonathan, Nano y con el hermano de Matías. La verdad es que da gusto correr en casa!!!

Con Alex y Jonathan


El gran Matías

La salida estaba organizada por cajones. Bueno, cajones, cajones..... Lo que había eran unos cartelitos de colores entre los que cada uno se tenía que poner sin control alguno y simplemente apelando a la buena voluntad de la gente. Resultado: los dorsales muy bonitos de diferentes colores, pero cada uno colocado dónde le daba la gana. Tuvimos bastante suerte porque nos colocamos muy adelanta y pudimos salir ya de inicio a un buen ritmo sin tropezones ni nada. Justo antes de la salida, otra cara conocida, también celtista, Tanya que estaba allí animando a Malvi y a su mujer María que corría su primera Media y que por cierto terminó. Mi felicitación desde aquí para ella.

Espectacular salida. Por cierto, estoy por ahí... Buscad a Wally

Bueno, y ya metidos en lo que es la carrera en si, la salida tremenda. Decidí seguir a Matías el primer kilómetro porque había una zona de posible embotellamiento y la quería pasar lo más cómodo posible. Así que marco un 4:10, un ritmo muchísimo más alto de lo que esperaba. A partir de ahí, pequeños toboganes de 2 kilómetros hasta llegar al final del puerto de Canido, después de haber pasado por Alcabre y O Vao. Ahí empezaba una de las dos partes duras de la carrera. La subida de Canido a la Carretera Provincial y la subida por la misma que, aunque no era muy empinada, sí era muy larga, sólo con un pequeño momento de respiro para seguir subiendo hasta el kilómetro 6 más o menos. Las buenas noticias eran que el ritmo que llevaba era mi ritmo medio normal en Medias Maratones o sea, alrededor de 4:30. No estaba mal para ir subiendo. Y justo por ahí, en Saians, otra cara conocida y otro gran Celitsta, secretario de una de las peñas de más relevancia del Celta, David Penela, animando a todos los que por allí pasábamos.

A partir de ese punto, el perfil de la carrera se suavizó tremendamente y todo lo que habíamos subido lo empezamos a bajar. No era una bajada pronunciada, sino que eran tramos de bajada suave combinado con tramos llanos, por lo que se podía correr muy, pero que muy bien. De hecho, se puede ver en mis estadísticas que mi ritmo en esa parte de la carrera es de 4:18-4:20 durante 7 kilómetros, sólo con la excepción del kilómetro de bajada a Praia América que bajé a 4:07. Fue justamente ahí, en Praia América cuando empecé a pensar que podía conseguir mi mejor marca. Estaba corriendo muy bien y no me notaba especialmente cansado. Quizás el no haber entrenado demasiado esa semana me vino muy bien, así como los 21 kilómetros de la Media de Gavá que había corrido el domingo pasado.

Con estos pensamientos liquido los kilómetros 13 y 14 dónde a lo lejos veo a un chaval gritando como loco: 'Vamos Susiño, vamooos!!! ' Era Pablo. A ver si adivináis? Efectivamente, otro Celtista.... Él no lo sabe, pero me metió un subidón en el cuerpo que todavía no lo he olvidado. Recuerdo que me estaba apalancando un poquito y con los gritos y el choque de manos me vine arriba y volvía a coger ritmo fuerte.

Un poco más adelante, justo antes del km 15 estaba el avituallamiento a los pies de Monte Lourido, una variante que la organización ha introducido este año y que fue, sin duda, el tramo más duro de la carrera. Es una pequeña península de 1,5Km que se bordea 360º para salir al lado del punto por el que habíamos entrado. Muy muy duro. Es un punto en el que ya llevábamos 15K y aparte de ser estrecho y adoquinado, tiene unos tremendos repechos con una bajada final que a más de uno le debió de dar un buen susto. Se suponía que era un sitio para disfrutar por las maravillosas vistas, pero la verdad es que fue una verdadera agonía.

Matías (3852) a pleno rendimiento

Una vez superado el trauma, llegábamos al kilómetro 18 que nos dejaba en Ramallosa dónde nos esperaba una desagradable sorpresa para enfilar los 3 kilómetros finales: el viento. Hasta entonces prácticamente no lo habíamos notado, ni a favor ni en contra, pero se empezaba a levantar y la verdad es que nos molestó bastante. En ese punto sabía que si no bajaba el ritmo, podría hacer mi mejor marca, así que apreté los dientes y sin pensar más que en correr (No pienso, Corro!) llegué a la recta de meta dónde lancé mi sprint final vaciándome de todo y pasando por debajo de arco en 1:33:59, siendo el tiempo neto 1:33:50, mi mejor marca en Media Maratón hasta el momento.


video


Con una inmensa felicidad voy hacia la zona de avituallamiento que he de decir era muy completa, aunque creo que a la que se acumulase gente iba a ser bastante caótica porque no había mucha separación entre puestos. Eso sí, la variedad de frutas y bebidas era realmente grande. Detalle de medalla (por llamarle de alguna forma) y ahora viene el verdadero caos de la prueba. Después de encontrarme con Matías, que no pudo conseguir bajar de 1:25 que era su objetivo, pero que hizo un tremendo tiempo de 1:27:50, nos dirigimos a los camiones de MRW para recoger las bolsas. Cuando llegamos, yo ya me eché las manos directamente a la cabeza. Las bolsas, todas iguales, tiradas en un descampado, más o menos ordenadas, pero sin un orden estricto, y con sólo dos chicas por camión, o sea, por cada 1000 bolsas. Estuve unos 15-20 minutos hasta que encontré la bolsa. Y porque me metí dentro con otros corredores a ayudar a las chicas. Horrible!!! Nunca había visto una cosa igual. Esto lo deben mejorar sí o sí!!! Por lo demás el circuito estaba bien señalizado con los kilómetros visibles y los avituallamientos eran bastante largos con muchos voluntarios. Pero el tema de los cajones de salida, baños portátiles en la salida y sobre todo lo de la recogida de la bolsa con la ropa tienen que mejorarlo y mucho.

Feliz por mi nueva marca. Al fondo el caos de la recogida de la ropa

Así que con esta alegría me despido de Matías y de su hermano para irme con mis amigos Susiño y Ana que me ofrecieron su casa para pegarme una ducha y con los que me quedé a comer un riquísimo lomo que preparó Anita. Desde mi blog, muchísimas gracias.

Creo que no me he olvidado de nadie de los que ví en la carrera. Ah si! Alguien que gritó mi nombre en la recta de mete y que no sé quién es. Lo escuché pero mi cuerpo y mente estaban completamente concentrados en mirar al marcador y acelerar para pasar por debajo de 1:34. Muchas gracia a quien haya sido!!

Podéis ver las estadísticas en GARMIN y las fotos en GOOGLE+

Con esta Media y mi nueva marca personal ya me despido de las Medias Maratones hasta Septiembre. Ha sido una temporada dura desde el pasado Septiembre con las medias de Sabadell, Tarragona, Vilanova, Sitges, Santa Pola, Terrasa, Granollers, Gavá y Vig-Bay. Ahora llega la Primavera y las carreras de 10K. Empiezo con las Cursas de El Corte Inglés, Bombers y L'Hospitalet en Abril para seguir con Nou Barris, Prat, Maquinista, Port Olimpic, Premiá y Pajellá antes de tomarme dos semanas de descanso total para hacer una pretemporada en Agosto con Malgrat y Ripollet que me dejarán de nuevo en Septiembre que es mi comienzo de temporada. Si el cuerpo aguanta, espero contaros interesantes crónicas de todas ellas. Hasta entonces... SALUD Y KILÓMETROS!!!


domingo, 10 de marzo de 2013

XVIII Mitja Gavá



Con muy pocos entrenos desde la Maratón de Sevilla me presentaba a mi segunda participación en la Mitja de Gavá, dónde el año pasado había conseguido mi mejor marca personal en la distancia gracias a los chicos de corredors.cat que llevaban el globo de 1:35. El objetivo esta vez era completamente distinto. Bastante menos ambicioso. Simplemente hacer una carrera aceptable bajando de 1:40, un objetivo he podido mantener desde que bajé la primera vez en Sitges en Enero del año pasado. La idea es conseguir llegar relativamente cómodo a la meta en esta distancia y a este ritmo, cosa que de momento no hago. Llego bien, pero sufriendo y si quiero afrontar una Maratón a ese ritmo tengo que mejorar muchísimo más. Pero todo llegará.

Centrándome ya en el día de la carrera, la verdad es que nos llevamos una doble sorpresa desagradable. Mucha más calor de la que contábamos y viento, el ya conocido Garbí soplando bastante fuerte entre los km 8 y 10 y más adelante entre el 16 y 19 un cambio a Noroeste que también nos perjudicó bastante.

Después de un buen calentamiento dónde estuve conversando un buen rato con otro corredor al cual envidio porque ya ha conseguido dejar de mirar al reloj, y de un pequeño rodaje de 1Km desde dónde había dejado el coche hasta la línea de salida donde casualmente me volví a encontrar a Matías, el chico con el que estuve charlando al terminar la Maratón de Sevilla. Tenía la idea de ir a 1:31, pero al final terminó en 1:33. Buen tiempo en cualquier caso y buena preparación la que lleva para la Maratón de Madrid que correrá en Abril. Desde aquí, toda la suerte del mundo para él.

Pensaba que iba a hacer más frío del que realmente hizo... Error!!

La salida fue muy limpia para no tener cajones. Parece que la gente se va concienciando de que no tiene sentido ponerse delante de todo si no eres capaz de correr a 3:30 o menos, así que parecía que realmente nos habíamos colocado exactamente por tiempos, porque no hubo ni empujones ni tropezones ni nada. También es verdad que eramos pocos (unos 1000) y la salida era amplia.

Salida cómoda

Después de un par de toboganes para librar el puente del tren y el de la autopista, enfilamos la larga recta que nos llevaba hasta Gavá Mar. La verdad es que iba corriendo muy cómodo alrededor de los 4:30, cosa que me sorprendía porque no me veía recuperado al 100% de la Maratón de Sevilla. Delante, a unos 50 metros llevaba como referencia la gorra color pistacho de Javi, otro asiduo de las carreras con el que suelo coincidir en meta en las de 10K y que iba acoplado a un grupo en el que estaban dos chicas.

Así que los kilómetros iban cayendo hasta llegar al Km 8 dónde nos metimos en el Passeig Maritim y nos encontramos de frente con el terrible Garbí. Dos kilómetros de sufrimiento que nos dejaban en el Km 10 que estaba justo al lado de mi casa y en dónde por fin girábamos 180º para llevar el vieto de cola. Allí estaba Kasia para animar y también para ayudar a la organización porque parece ser que se quedó con los chicos del avituallamiento de agua porque no daban abasto.

Javi y Jose entrando en meta. Casualidad, porque yo los conozco a los dos y ellos no se conocen de nada

Justo ahí crucé un par de palabras con Jose, un corredor que llevaba al lado durante algunos kilómetros y que también se quedó bien aliviado en cuanto giramos. A partir de ahí la carrera ya se puso cuesta arriba y no precisamente por la pendiente ya que es totalmente llana, sino porque se empezaba a notar el fuerte ritmo y la falta de entrenamientos constantes. Así que primero me puse a ritmo Juan Luis Guerra, o sea, a 4:40, y luego los últimos 5K lo bajé un poquito más hasta los 4:55. Es cierto que podía haber forzado un poco y ganar un minutillo, pero cómo ya sabía que iba a bajar de 1h40m no quise forzar y preferí reservar algo de fuerzas para la Vig-Bay, la Media Maratón que correré en Vigo la semana que viene.

Otra Mitja más para el cuerpo

En meta me volví a encontrar con Jose que había entrado un par de minutos antes que yo, y con Matías que creo que, al igual que yo, todavía tenía cansancio acumulado de Sevilla.

Con esta Mitja, ya van 5 terminadas este año, todas por debajo de 1h40m y la de Santa Pola a sólo 9 segundos de mi mejor marca personal. Unido a la Maratón de Sevilla, se puede decir que he empezado el año a toda mecha. Ahora a disfrutar en la Vig-Bay y a preparar la temporada de los 10000, esas carreras locas y rapidísimas que inundan el calendario primaveral. El objetivo, superar esa marca lograda en la Cursa de los Nassos de 41:29. Va a ser difícil por la calor y humedad, pero seguro que me lo pasaré genial intentándolo.

Relajado en casa antes de la merecida ducha

Las poquitas fotos que hay las podéis ver en GOOGLE+ y las estadísticas de la carrera en GARMIN.

De momento en la Lliga Internet 2013 voy en el puesto 174 de la general y en el 33 de mi categoría. Y con este resumen de carreras os dejo hasta la próxima semana que escriba la crónica de la Vig-Bay. Salud y Kilómetros