domingo, 24 de febrero de 2013

XXIX Maratón de Sevilla





Mi primera Maratón de este 2013 llegaba precedida de lo que yo pensaba había sido un buen plan de entrenamiento. En anteriores ocasiones me habían faltado los entrenos largos y esta vez los había suplido con varias Medias Maratones que, con el añadido de los calentamientos, llegaban a los 25-26K. Y por supuesto con el punto de competición que te dan. Empecé en Sitges, luego Santa Pola, Terrassa y Granollers, para terminar haciendo 16K de la Mitja de Barcelona acompañando a mi amiga Nancy.

Así que, aunque nervioso, los días previos estaba convencido de que por fin podría bajar de 3h30m que es mi objetivo desde ya hace bastante tiempo.

Y quizás fueron esos nervios, a pesar de que era mi octava Maratón, los que me traicionaron la noche del viernes. Ya por la tarde no me encontraba muy bien, pero la noche fue insufrible con una fuerte descomposición que no me dejó prácticamente pegar ojo y que, por el contrario, me dejó completamente vacío y deshidratado.

Así que con estas, a las 0600 del Sábado, tocaba levantarse para coger el avión que me llevaría a Sevilla, una hermosa ciudad en la que quería superar mi mejor marca y más teniendo en cuenta que el circuito era completamente plano y que el final era en la (maltrecha) pista del Estadio Olímpico de la Cartuja, un estadio que, curiosamente, nunca ha sido olímpico. El arte de los sevillanos :)

De camino al aeropuerto, con un frío que pelaba, primera anécdota del viaje. Mientras esperaba el tren que me llevaba al aeropuerto, escucho una voz femenina por el andén que gritaba: Hola! Hola! Miro a la taquillera y me acerco hacia dónde venía la voz. Era una mujer con su pareja que no hablaban nada de español. Suerte que andaba yo por allí. Les pregunto qué les pasaba y resulta que se habían equivocado de tren e iban en dirección a Vilanova. Alguien en el tren, con signos, les dijo que tenían que dar la vuelta. El caso es que iban justos de tiempo y tenían que coger un vuelo a USA. Pues digo suerte que me encontaron porque desde dónde estaban hasta el aeropuerto hay que hacer un trasbordo algo complicado y dudo que hubiesen llegado. El caso es que como íbamos a la misma terminal, ya vinieron conmigo. Estuvimos charlando y fue un rato muy entretenido. Eran de Texas y habían estado de vacaciones en Berlín y Barcelona. Bonitas ciudades. Espero que hayan tenido un buen viaje de vuelta.

Y con este divertido encuentro empezó el viaje a Sevilla. El vuelo muy bien, casi ni me enteré y al llegar a Sevilla directamente al hotel a descansar un poco antes de ir a recoger el dorsal. Ya me encontraba algo mejor del estómago aunque seguía con mal cuerpo. Nada bueno para afrontar una Maratón.

Después de comer me acerco hasta el Estadio Olímpico dónde me esperaba un hervidero de gente, ya que normalmente la tarde anterior a la carrera suele haber bastantes corredores, sobre todo de fuera, que hacen lo mismo que yo. Pero no. La (mini) Expo estaba en las gradas del Estadio Olímpico y mi sorpresa fue que no había prácticamente nadie. Sólo había un par de personas recogiendo el dorsal. Se ve que el día anterior había ido casi todo el mundo. Lo más bonito es que te dejaban entrar a las gradas del Estadio y allí me quedé durante un buen rato recordando los 26000 Celtistas que allí nos habíamos reunido el 30 de Junio del 2001 para animar a nuestro Celta en la Final de la Copa del Rey. A pesar de que no ganamos fue un gran día de Celtismo que quedará siempre grabado en nuestras mentes.

Sin problema para recoger el dorsal

La Cartuja

Así que con estos pensamientos y con la idea de hacer una buena carrera el Domingo, me marché al hotel a descansar, aunque antes me busqué un sitio para comer algo. Y allí conocí a Juanma, un simpático camarero sevillano también runner pero que por circunstancias no podía salir al día siguiente y disfrutar de su maravillosa ciudad. Como era temprano, no había mucha gente y pudimos charlar un buen rato. Cené una ensalada estupenda de aguacate que me arregló bastante mi maltrecho estómago, mientras el bueno de Juanma se lamentaba de no poder correr. Con esta cena y una cerveza, la verdad es que me costó muy poco quedarme dormido después de dejar todo preparado para el día siguiente. La noche tranquilita y de nuevo, a las 0600 corneta y a levantarse.

El tema del desplazamiento al y del Estadio, mercería mención aparte. Es el único pero que le podría poner a la organización. No hay metro y el servicio de buses no era el idóneo o al menos no estaba lo suficientemente claro ni en la página de la Maratón ni en la Expo. A la ida para no complicarme fui en taxi y a la vuelta.... Eso os lo cuento después de la carrera.

Así que a eso de las 0730 llegué al Estadio. Siempre me gusta ir con tiempo, pero más si tengo que dejar la mochila en el guardaropa. La verdad es que estaba bien organizado y no hubo demasiado problema, aunque me imagino que cuando llegase el mogollón se iban a formar unas buenas colas porque no había excesivos puestos para los 7000 corredores que eramos.

Vaya frío... Y sueño

Con todo listo y un frío que pelaba (unos 3 grados) me fui hasta la zona de salida para calentar un poco. Menos mal que me había llevado una manta térmica de las balsas salvavidas que me mantuvo bien calentito hasta que empecé a rodar. Ya no sentía ninguna molestia, pero me imagino que era por el subidón de la salida, una salida espectacular al ritmo del Highway To Hell de AC/DC!!!! Tremendo!!

El plan era claro. Ritmo de 5 min/km los primeros 5K, para bajar a 4:50 hasta la Media Maratón y luego volver a los 5:00 para hacer la segunda parte. Son ritmos que, en teoría y por los resultados anteriores, debería poder mantener sin problema.

Lástima no haber podido seguir el ritmo del grupo de Abel Antón
Pero con la emoción de la salida, me puse ya desde el primer km a 4:50, pero en cuanto me di cuenta, bajé hasta los 5:00 porque no quería ir pasado de ritmo. Los primeros km muy cómodos disfrutando de la ciudad y en el km 5 más o menos me encuentro con un grupo en el que iba Abel Antón. Menuda alegría que me llevé porque por megafonía habían dicho que iba a marcar un ritmo para terminar en 3h30m, justo lo que yo quería hacer. Así que me acoplo al grupo y vamos corriendo a un ritmo constante de 5:00. He de decir que Abel es una persona encantadora. Un Campeón en la pista (asfalto) y un gran tipo. Iba todo el rato preocupado de los que le acompañabamos, saludando a público y a otros corredores y dando consejos. Y con este buen rollo iban cayendo los kilómetros hasta el K19 en el que tuve que parar un momento a echar un pis. Lástima! Porque a partir de ahí la carrera pegó un giro inesperado. Evidentemente, como corredor un poco experimentado, ni se me pasó por la cabeza subir el ritmo para coger de nuevo al grupo. Hubiese sido un error tan grande que quizás me hubiese costado la carrera. Así que intenté volver a coger el ritmo que llevaba pero me fue imposible. No me notaba bien y sentía que mi cuerpo no respondía como yo quisiera. Pasé la Media Maratón bastante bien, en el tiempo esperado, pero a partir de ahí fui perdiendo fuerzas poco a poco hasta llegar al km 25 en el que, coincidiendo con el avituallamiento aproveché para caminar unos metros y coger fuerzas. No lo conseguí. Evidentemente no me vine abajo, pero el resto de la carrera ya no fue una carrera, más bien una lucha contra mi mismo por terminar. Sufriendo mucho a pesar de los ánimos de la gente a nuestro Celta y a Mostovoi, los kilómetros fueron pasando hasta llegar a la entrada al Estadio. Espectacular!!! Me puedo imaginar la sensación de Abel Antón en 1999 cuando entró por el mismo sitio en solitario en los Campeonatos del Mundo de Atletismo con 50000 personas en las gradas gritando y animando. Se me ponía la piel de gallina! Y con ese pensamiento, con el de haber superado un nuevo reto y sobre todo, con el de haber superado el sufrimiento de tantos kilómetros, crucé la meta con toda la felicidad del mundo a pesar de no haber conseguido, ni de lejos, mi objetivo. Tiempo final: 3:48:21

Entrada triunfal

Después, suerte, mucha suerte. Estaba destrozado y había unas tremendas colas para recoger el dorsal. Pero como con el mío se habían equivocado y tenía un número muy alto que correspondía a los de más de 4 horas, pues mi fila estaba vacía porque los corredores todavía no habían llegado, con lo que me ahorré fácilmente 15-20 minutos de cola. Y de camino a buscar un autobús, taxi o tren, se me acerca un chico que ve mi bolsa de la Mitja de Sabadell y se pone a hablar conmigo. El llevaba una de la Mitja de Granollers, así que empezamos a comentar la carrera, próximas competiciones y demás. Y que casualidad que se llamaba Matías, igual que la persona por la que empecé con esta sana locura y uno de mis mejores amigos. Y hablando con él, veo que un taxi, el único a km a la redonda, deja a tres mujeres. Pues con lo mal que estaba tendríais que verme correr para cogerlo. Me despedí de Matías a lo lejos y más que entrar, abordé el taxi para ir al hotel, ducharme, descansar mínimamente y coger de nuevo otro taxi de camino al aeropuerto.


Otra que ya está en casa colgada

La verdad es que, a pesar del sufrimiento, una vez en casa ya estaba pensando en cómo mejorar para atacar la Maratón de Valencia en Noviembre. Como decimos en Galicia 'A cabesa non para... ' 



video



En cuanto a la Maratón en sí, he de decir que se la recomiendo a cualquier corredor. El ambiente es bueno, las avenidas muy amplias, por lo que se corre muy, pero que muy bien, y además el recorrido es muy bonito, pasando por el barrio de Triana, la Torre del Oro, la Maestranza, Parque de María Luisa y la Giralda. En fin que ni el autobús turístico tiene mejor recorrido. Salvo el tema del transporte al Estadio que lo tienen que mejorar con lanzaderas o con información detallada, todo lo demás perfecto. Quizás también ampliar un poco los avituallamientos que se hacían algo cortos sobre todo cuando vas a buen ritmo.

Todavía no tengo las fotos oficiales así que de momento en GOOGLE+ podéis ver algunas de las que hice yo. Y como siempre, las estadísticas en GARMIN.

Espero que os haya gustado la crónica y que pueda seguir escribiendo más historias de las carreras que voy superando. Hasta entonces... Salud y Kilómetros!!!




2 comentarios:

  1. A mí me gustó la crónica, sobretodo el tal Matías. Una lástima la debilidad del viernes por lo que se lee eres todo un experto en maratones y cuando tengas una cita en buenas condiciones lo conseguirás.

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  2. También se dice que el que la sigue la consigue... Está en mi cabeza desde hace tiempo y ya caerá de madura, como la Diplomatura de Empresariales :) Eso sí, tengo ganas de conseguir esa clasificación por tiempos para Boston y luego correr algo más relajado a partir de ahí. Me noto mentalmente un poco cansado, pero me imagino que es normal. Llevo dos años a bastante buen nivel y me estoy dando cuenta de que cansa bastante. Ahora haré una mini parada en Julio de 2/3 semanas para luego preparar con fuerza Valencia.

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