domingo, 30 de septiembre de 2012

39th Berlin Marathon





Después de un verano de intensos entrenamientos bajo una calor sofocante y una humedad asfixiante la mayoría de los días, por fin llegaba el momento de enfrentarme a uno de esos retos que hacen que todo el sufrimiento pasado quede en el olvido y que sólo piense en disfrutar de uno de esas carreras irrepetibles, no sólo por la carrera en si, sino por todo lo que la rodea.

Y en esta ocasión la maratón tenía todos los ingredientes para disfrutarla de principio a fin. Una, porque era mi segunda Major para la que me había preparado a conciencia y la más importante, porque la iba a correr con la persona que me inició en esto del running. Mi buen amigo Matías.


Los dos valientes antes de la aventura

Como es habitual en una maratón de este calibre, la carrera no empezó el Domingo, sino unos días antes con los preparativos, el viaje, acomodarse en la ciudad recogida del dorsal, etc. Los que ya habéis hecho alguna ya sabéis de lo que hablo y para los que no, pues os lo intentaré contar lo mejor que pueda.

El jueves 28 llegó desde Vigo Matías para viajar juntos el Viernes 29 a Berlin. Para él sería su primera maratón y para mi la séptima, aunque su historial es bastante mejor que el mío con unos tiempos de escándalo en medias maratones. Después de ir a cenar algo suave, había que recogerse pronto para preparar la maleta y no dejarse nada con los nervios del viaje.

El Viernes todo perfecto. Salimos de Barcelona rumbo a Berlin, ciudad que ninguno de los dos conocíamos anteriormente. Habíamos alquilado un apartamento ya que salía mucho más económico que estar en un hotel y podríamos disfrutar de tranquilidad y comodidad. El vuelo sin contratiempos aterrizó en la capital alemana a la hora prevista y entonces empezó la aventura para encontrar el apartamento, que no fue tal, porque llegamos con bastante facilidad a excepción de un ligero error al coger un tren (S-Bahn) en dirección contraria. 

Al llegar al apartamento, primera sorpresa agradable. Era mucho más bonito de lo que nos habíamos imaginado y desde luego las fotos en internet no hacían honor a la realidad. Salon espacioso con dos sofa-cama y tele de 40", habitación amplia con cama doble, baño, cocina y una pequeña terraza componían lo que sería nuestra vivienda los próximos tres días.


Nuestro apartamento

Una vez instalados, de nuevo al transporte público para ir al antiguo aeropuerto de Tempelhof, el que fue el mayor edificio del mundo hasta la construcción del Pentágono, y que era dónde estaba situada la Expo Marathon y dónde teníamos que recoger el dorsal. La verdad es que la Expo era enorme. Si no recuerdo mal, cuatro pabellones enteros llenos de stands que hacían las delicias de los runners. Ropa, calzado, nutrición, accesorios de todas las marcas y stands anunciando otros maratones componían la amplia oferta de la Expo. Aquí debo hacer una recomendación a los novatos. Si vais con dos días de antelación como habíamos hecho nosotros, no pasa nada, se puede pasear tranquilamente y ver las últimas novedades de material deportivo. Pero si vais el día anterior, os recomiendo ir directamente a recoger el dorsal y como mucho parar en dos o tres stands. Es agotador y es lo peor que se puede hacer el día anterior a correr 42,195Km. Sé que una vez estás allí es difícil no hacer caso a todo lo que te rodea, pero os aseguro que lo agradeceréis al día siguiente. Como nosotros teníamos todavía todo el sábado para descansar, pues nos recreamos más de lo necesario.


Marathon Expo

Después de la visita a la Expo, metro (U-Bahn) a la zona de Mitte dónde estaba nuestro apartamento y que estaba llena de restaurantes de todo tipo: indios, italianos, japoneses.... Un poquito de Sushi y a descansar para ir al día siguiente a inspeccionar la zona de salida, algo totalmente recomendable para no dar más vueltas que un pulpo en un garaje el día de la carrera.

Así que el Sábado por la mañana, nos levantamos tranquilamente para ir caminando hasta la zona de salida que estaba al lado de la Puerta de Brandenburgo, y más o menos a 2Km de nuestro apartamento. Por el camino ya empezamos a vivir el ambiente que se respiraba en la ciudad. Una vez allí, nos acercamos a la village dónde al día siguiente dejaríamos nuestra bolsa con la ropa y que también serviría de zona de relax una vez finalizada la carrera. Todo estaba perfectamente indicado y después de hacernos unas fotos en la salida y de dar un pequeño paseo decidimos volver a la zona del apartamento para comer tranquilamente y dedicar la tarde a descansar. De nuevo otra recomendación. Es difícil tomar la decisión de quedarse en el hotel o en el apartamento cuando estás en una ciudad que te apetecería conocer, pero nunca hay que olvidar por qué se está allí. Sí, para hacer algo de turismo, pero principalmente para terminar la maratón. Mi consejo es dejar el turismo para la tarde de la maratón o para el día siguiente. Las piernas agradecerán el paseo aunque estén doloridas.


Puerta de Bandemburgo

Y por fin llegó el día de la carrera. Como ya habíamos hecho los deberes (en todos los sentidos, inspección de zona y duros meses de entrenos), ya sólo quedaba llegar a la zona de salida y esperar al pistoletazo. Dicha zona estaba dividida en cajones de la letra A hasta la H. Nosotros, al ser la primera maratón de Matías y no tener tiempo acreditado, estábamos en la H. Como llegamos con mucho tiempo de antelación pudimos colocarnos al principio de nuestro cajón. La salida se realizaría en tres intervalos: Primero los cajones de la A-E, diez minutos después los cajones F-G y finalmente el nuestro el H diez minutos después que el anterior. Esto no era del todo malo, ya que inicialmente no tendríamos a nadie delante y podríamos empezar la carrera a nuestro ritmo. Más adelante os contaré lo que realmente pasó.


Zona de Salida

La espera se hizo un poco más larga de lo que contábamos, porque dado el sistema de salida, en vez de arrancar a las 0900, nos tocaba salir a las 0920, con lo que sumado a que llegamos al cajón a las 0730 más o menos, pues fueron casi dos horas parados y con una temperatura de 7 grados. Eso sí, llevábamos nuestras mantas térmicas que nos protegían del frío.

Mientras estábamos hablando de nuevo sobre la estrategia de la carrera, y al ritmo de Michel Telo, conocimos a una simpática colombiana, Andrea que iba a correr con su hermano y una amiga. Nos contó que esta vez venía de acompañante porque tenía los tendones bastante tocados y no podía correr a buen nivel. Su mejor marca 3:30 en Praga me recordaba que ese era nuestro objetivo en Berlin. La hora de salir se acercaba y por fin, no recuerdo exactamente la hora, nos dirigimos hacia la linea de salida.

Este momento fue realmente bonito porque al estar en las primeras posiciones del cajón salimos prácticamente desde debajo del arco. Es una sensación increíble sobre todo en una carrera de este nivel. Nada más escuchar el pistoletazo empezamos a correr en dirección al Siegessaule o Torre de la Victoria que simboliza las victorias prusianas sobre Napoleón, Dinamarca y Austria. Para mi, uno de los mejores momentos de la maratón, con toda la avenida para nosotros.


Siegessaule - Torre de la Victoria

Llevábamos un ritmo muy bueno, incluso mejor que el que nos habíamos marcado. El problema llegó en el km 2 cuando empezamos a coger a la cola del grupo G. Nuestro ritmo era el del Grupo E-F con lo cual desde ese kilómetro y hasta que cruzamos la línea de meta, nos pasamos la maratón adelantando gente, con muchísimos cambios de dirección y de ritmo que no permitían llevar una velocidad constante.

Así a todo, durante los primeros kilómetros conseguíamos mantener nuestros objetivos de paso de 5 minutos por kilómetro, incluso a pesar de que en el km 4 Matías tuvo que parar un momento a echar un pis. Poco después en el km 7 empiezo a notar algo raro en el estómago, que fue en aumento y que en el km 10 ya pedía con urgencia un servicio o se iba a producir una tragedia de dimensiones bíblicas. Aún así aguanté hasta el km 14 dónde divisé un restaurante japonés en el que entré con la misma inercia de la carrera suplicando por el servicio. Muy amables los dos japos, me dejaron usar su aseo de servicio y al salir mientras les daba las gracias, me apuraban para que no perdiese más segundos. Pequeño contratiempo que al final sólo se tradujo en 1 minuto y 30 segundos. Posiblemente una de las visitas a Roca más rápidas de la historia reciente.

Ya con todo en su sitio, continuamos con nuestra aventura adelantando a gente y más gente, matando kilómetros y viendo como, allá por el km 28 ya iba a ser prácticamente imposible conseguir nuestro objetivo inicial. Aparte de esquivar a los corredores había otra traba importante en la carrera: Los avituallamientos. Un verdadero desastre y un caos total con el suelo muy resbaladizo (eso no se puede evitar) pero con escasas mesas para coger la bebida. De hecho nos tuvimos que saltar dos o tres. Tampoco el hecho de que los vasos fuesen de plástico en lugar de ser de cartón, ayudaba mucho, ya que se rompían al aplastarlos para beber sin dejar de correr. Fue el único punto negro de la organización, pero es algo realmente importante.

Así que seguimos con nuestra cruzada (y nunca mejor dicho) y yo me encontraba cada vez más cansado de esquivar a gente, notando que nuestro ritmo se resentía un poco hasta que en el km 37 vemos una bandera gallega ondeando a lo lejos. No sé si me entró un sentimiento patriótico o qué, pero el caso es que los tres kilómetros siguientes fueron los mejores de toda la carrera con un ritmo realmente frenético. Eso sí, aunque Matías tenía fuerzas de sobra, a mi no me llegaron para mantener ese ritmo, aunque sí para terminar muy feliz cruzando la Puerta de Brandenburgo y la línea de meta unos metros más adelante luciendo con orgullo la Celeste y con mi segunda mejor marca en una maratón: 3:38:20.


Una nueva medalla para la colección

Después de recibir la medalla y de cambiar impresiones con un chico de Vigo que, evidentemente conocía a Mostovoi, llegó el momento del relax, de reponer fuerzas y de volver al apartamento a por la merecida ducha, después de la cual, y como conté anteriormente, nos fuimos a dar un paseo para ver un poco más de Berlín, porque realmente, durante la carrera, yo sólo veía gente y piernas con las que trataba de no tropezar. Al día siguiente, regreso a Castelldefels con el avión repleto de gente con sus medallas y camisetas que siempre nos recordarán a todos el maravilloso fin de semana que pasamos en Berlín.


Catedral

Las estadísticas de la carrera las podéis ver en GARMIN y las fotos en FACEBOOK (versión reducida) o PICASSA (ahí hay de todo :) )

domingo, 16 de septiembre de 2012

34 Cursa de la Mercé



Hoy me había levantado con muy buenas sensaciones para afrontar la 34 edición de la Cursa de la Mercé. Con un día nublado y una temperatura rondando los 20ºC, perfecto para correr me voy con tiempo suficiente a la zona de la salida por lo que consigo aparcar sin ningún problema. Después de unos buenos estiramientos y un buen calentamiento me acerco hasta las Torres Venecianas dónde había quedado con Jose 'Pelefu', con el cual últimamente estoy compartiendo estas carreras por Barcelona y alrededores. Rodamos juntos un poquito en la dirección en la que saldría la carrera (es algo que me gusta hacer, recorrer el primer km de la carrera, aunque ya lo tenga estudiado) y después cada uno se fue a su cajón. Yo estaba en el tercero por la marca del año pasado, con lo cual, aparentemente, tendría una salida limpia sólo con los profesionales por delante. Destacar que hoy participaban dos grandes atletas catalanes, Roger Roca (que sería finalmente el ganador de la carrera) y Carles Castillejo, uno de nuestros representantes en la Maratón Olímpica de Londres.

Los cajones de salida preparados con diferentes colores. Muy buena organización

Con tiempo hasta para sacar fotos


Y a las 0930 comenzaba la 34 Cursa de la Mercé con 16000 participantes. La organización perfecta, salvo por el detalle de que el avituallamiento estaba un poco más retrasado de lo habitual (Km 5). Con un nuevo trazado motivado por el enorme número de participantes, los primeros dos kilómetros los hago por debajo de 4min/km, cosa que nunca había conseguido antes. La salida había sido como yo me esperaba. Muy rápida bajando el Paral.lel y enfilando Calabria.

Y en Gran Vía, los kilómetros 3 y 4 los paso en 4:05 y 4:04 respectivamente, y aprovechando la bajada del Passeig de Sant Joan, de nuevo bajo de los 4 minutos en el km 5 (3:57). A estas alturas de la carrera ya había un desfase importante entre lo que marcaba el reloj y la distancia oficial de la carrera.

El ritmo que llevaba era frenético. Y lo pagué. En la segunda parte del recorrido, los ritmos ya no eran tan alegres y me costaba mantenerme por debajo de los 4:15. Pasamos por el Arc de Triomf y la maldita Ronda de Sant Pere. Digo maldita, porque en todas las carreras que pasan por ahí, me suele dar un pequeño bajón, que hoy fue bastante importante, al punto de plantearme terminar la carrera rodando tranquilamente. Lo superé y continúe lanzado hacia la meta.


Sufriendo al llegar al Paralel

Pasé el Km 8 situado en Sepúlveda justo antes de girar hacia Rocafort que nos llevaría de nuevo hasta el Paral.lel para recorrer el último kilómetro. Sabía que ya no iba tan bien cómo antes y que no podría hacer mi marca personal. Aún así, terminé la carrera con un fantástico tiempo de 42:24, lo que es mi segunda mejor marca. Con respecto a la diferencia de distancia entre la oficial y la que me marcó el GPS, decir que el tiempo real al paso por los 10K fue de 41:36, aunque esto no cuenta, porque se supone que el circuito está medido perfectamente. Por mi reloj (y por el de mi amigo Jose, incluso más), hice 230mts adicionales que supusieron 48s más... En fin, simplemente anécdota.


Volando hacia la meta


Apurando los últimos metros

Muy muy contento con esta carrera y punto final a la preparación para la Maratón de Berlín. Otra cosa digna de destacar es la ausencia de molestias antes, durante y después de la carrera, por lo que será la primera vez desde hace tres Maratones que me presento al 90% (el 10% restante es la tendinitis crónica del tendón derecho).

Muy contento con la marca

Ahora simplemente queda rodar relajadamente esta semana y la próxima para llegar muy fresco al día 30. Creo firmemente que esta vez sí que podré bajar de las 3h30m, sobre todo porque voy a tener una liebre de lujo, Matías que, aunque será su primera Maratón, va como un tiro.

Jose, mi compañero de aventuras

Podéis consultar las estadísticas, como siempre, en GARMIN y ver aquí el vídeo de mi entrada en meta:


video



Como esta carrera era puntuable para la Lliga, aquí os dejo el resumen del año. He subido 64 puestos con respecto a la anterior clasificación, hasta el número 342. Espero estar al final entre los 200 primeros, aunque será complicado porque arrastro un par de malas puntuaciones, en Sant Antoni, por bajo estado de forma y en la Mitja de Barcelona, porque había mucho nivel y el primero hizo una muy buena marca, lo cual nos penaliza al resto.


domingo, 9 de septiembre de 2012

VII Mitja Marató de Sabadell



Empieza Septiembre y empieza la temporada. Después de unos meses de Julio y Agosto de muchos kilómetros con mucha calor y humedad, ahora es el momento de ver los resultados.

Y con el comienzo de la temporada, empiezan las Medias Maratones. La primera del calendario la Mitja de Sabadell, que ya había corrido hace dos años. Es una carrera bastante buena para hacer marca, porque se sale en bajada, unos 2,5Km y aunque tiene repechos se superan bastante bien. El único 'pero' es que son tres vueltas a un circuito de 7K y eso en Maratones y Medias no es bueno, ya que psicológicamente agota bastante.


Perfil

En cualquier caso, esta Media me la había tomado como una preparación para la Maratón de Berlín y sobre todo como una ayuda a mi amigo Jose 'Pelefu' que se estrenaba en la distancia. Ya habíamos corrido juntos los 10K de Pajella, en el que conseguimos hacer su mejor marca personal, y ahora íbamos a por el reto de la Media Maratón.

Tuvimos mucha suerte porque después de una semana de mucha calor, el día amaneció algo más fresco de lo que es habitual, lo cual hizo que no sufriésemos tanto en la carrera.

Llegué a Sabadell con tiempo suficiente para recoger el dorsal, estirar y calentar un poco antes de juntarme con Jose y sus dos compañeros, Txus y Javi del CA San Andreu del la Barca que nos acompañarían en la primera vuelta (después nos dejaron solos... :) ) 

Recogida de Dorsales

Calentamos un poquito y nos colocamos en la salida en el medio del mogollón, sin buscar ningún sitio privilegiado ni nada por el estilo. Esta vez consistía en correr sin prisas, pero sin pausa.

Chupinazo de salida y salimos a ritmo de tortuga, era imposible correr ya que había una tremenda mezcla de gente que sólo corría los 7K y los que corríamos los 21K. Llegado a este punto, realmente me gustaría comentar que no le cuesta nada a la organización hacer dos salidas diferentes con un intervalo de tiempo suficiente para que no nos mezclemos unos con otros. Y ya metidos al lío, tampoco les costaría nada poner una alfombra en la salida para tener los tiempos netos, ya que es la única carrera de todo el año en el que no hay tiempo oficial neto. El sistema de cronometraje la verdad es que deja bastante que desear, aunque debo decir que el circuito estaba perfectamente medido, porque el reloj sólo me dio 3 metros de diferencia, cuando lo normal son 90 o 100 en una Media.

Volviendo a la carrera, el primer kilómetro lo pasamos muy lento porque era imposible moverse entre tanta gente. Después la calle se ensanchaba bastante y pudimos coger nuestro ritmo más o menos. Los kilómetros iban cayendo y yo me encontraba realmente bien, incluso hablando casi todo el rato con Txus y a ratos con Jose.

Primer Km posando para las cámaras :)

Como ya comenté antes, al empezar la segunda vuelta Txus y Toni nos dejaron para tirar un poco más fuerte y nosotros continuamos ya únicamente con la gente de la Mitja y con mucho espacio para correr perfectamente a nuestro ritmo que ya lo habíamos estabilizado alrededor de 5:15.

Alrededor del kilómetro 11 nos adelanta el primero de la Mitja que ya estaba terminando la carrera. La verdad es que iba como un tiro. Después nos doblaron 4 más antes de que pudiésemos empezar la tercera vuelta en la que los dos primeros kilómetros los pasamos en 4:50 con un ritmo bastante más alto del que llevábamos el resto de la carrera. Lo pagamos un poco en el kilómetro 18, pero ya teníamos la seguridad de que Jose terminaría su primera Mitja.

Y así fue. Cruzamos la meta en 1:49:11, muy buen tiempo para su primera Media Maratón. Y por lo que a mi respecta, fue un verdadero placer el poder acompañarle y ayudarle a conseguir este reto. Terminé muy bien, muy fresco y con muy buenas sensaciones de cara a Berlin. Eso era exactamente lo que necesitaba saber. Si podía terminar la Mitja suficientemente fresco como para hacer otros 21K... Se ve que todo el esfuerzo del verano va dejando su recompensa.


Ultimos metros

Jose consultando su marca
Como debe ser.. Felices después del buen trabajo. De izquierda a derecha, Txus, Toni, Jose y yo

Después de beber un poquito, tomar la riquísima manzana y recoger el regalo de este año (un cortavientos), nos fuimos a tomar unas cervezas y a comentar la jugada. Y entre cerveza y cerveza me convencieron para hacer los 10K de Sant Andreu de la Barca el 14 de Octubre. Antes, veré de nuevo a Jose en Barcelona en la Cursa de la Mercé, ya la última prueba seria antes de Berlín.

Como siempre, estadísticas en GARMIN. No hay variación en la clasificación de la Lliga Championchip, porque esta carrera no pertenece al circuito.